Christine Lagarde dejará la presidencia del Banco Central Europeo (BCE) en 2027, pero todavía no ha confirmado si permanecerá en el cargo hasta el final oficial de su mandato, previsto para octubre de ese año. La presidenta del organismo volvió a ser preguntada el viernes por su futuro y mantuvo abierta la posibilidad de una salida anticipada.
“Me marcharé en 2027”, respondió Lagarde durante una entrevista con la radiotelevisión irlandesa RTÉ. Cuando se le pidió que aclarara si se refería concretamente al mes de octubre, su respuesta fue: “Ya veremos”. La presidenta del BCE añadió que la transición se gestionará de manera profesional, con independencia del momento exacto en que se produzca.
Lagarde no despeja la duda sobre su salida
Las declaraciones no modifican la única fecha que Lagarde ha confirmado hasta ahora: no abandonará el BCE antes de 2027. Ya lo había señalado en julio, aunque sin comprometerse a completar los últimos meses de su mandato. La semana pasada también afirmó que no existían novedades sobre su futuro personal.
El mandato de la presidenta concluye oficialmente en octubre de 2027. Sin embargo, su negativa a vincular de forma expresa su salida con ese mes mantiene abierta la hipótesis de una marcha anterior. Por ahora, no hay una fecha concreta anunciada para el relevo.
La cuestión tiene relevancia por el peso de la presidencia del BCE en el sistema financiero europeo. El cargo ocupa una posición central en las decisiones sobre los tipos de interés y tiene efectos indirectos sobre el euro, la inflación, la remuneración del ahorro y el coste de las hipotecas.
Varios puestos de la cúpula del BCE quedarán vacantes
El debate sobre la sucesión ya ha comenzado. El ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, afirmó el viernes que ha llegado el momento de hablar sobre la futura composición de la cúpula del banco central. El relevo no se limitará a la presidencia.
El mandato del economista jefe del BCE, Philip Lane, expira en mayo de 2027. Además, la consejera Isabel Schnabel también llegará el próximo año al final de su mandato. La institución tendrá que cubrir, por tanto, varios puestos relevantes en un periodo relativamente breve.
Lagarde defendió que las decisiones sobre la composición del órgano de dirección no deberían centrarse únicamente en los candidatos individuales. En su opinión, también es importante lograr una combinación equilibrada de perfiles, experiencias y puntos de vista para reforzar el proceso de toma de decisiones.
Klaas Knot aparece entre los posibles sucesores
Uno de los nombres que circulan para sustituir a Lagarde es Klaas Knot, expresidente de De Nederlandsche Bank, el banco central de Países Bajos. También figura en las conversaciones Pablo Hernández de Cos, antiguo gobernador del Banco de España.
Según Reuters, Francia estaría dispuesta a respaldar a Knot dentro de un acuerdo más amplio que reservaría a un candidato francés el puesto de economista jefe del BCE. Ese escenario no implica, sin embargo, que Knot vaya a ser finalmente elegido.
El nombramiento de la presidencia corresponde a los Estados miembros de la Unión Europea y suele integrarse en negociaciones más amplias sobre el reparto de los principales cargos europeos. En ese contexto, la fecha definitiva de salida de Lagarde puede influir en el calendario de las conversaciones. Una marcha anticipada obligaría a cerrar antes el proceso de sucesión, aunque por ahora la presidenta del BCE solo ha confirmado que se irá en algún momento de 2027.











