El ciudadano singapurense Malone Lam se declaró culpable de participar en una conspiración de crimen organizado que, según los fiscales estadounidenses, permitió robar y blanquear más de 245 millones de dólares en criptomonedas.
Una operación basada en ingeniería social
La acusación sostiene que la trama recurrió a técnicas de ingeniería social para obtener acceso a los activos digitales de las víctimas. Este tipo de prácticas se apoya en la manipulación o el engaño de personas para conseguir información, credenciales o autorizaciones que permitan mover fondos.
Los fiscales también atribuyen al grupo el uso de allanamientos de viviendas como parte de la operación. La combinación de estas tácticas habría facilitado tanto el robo de las criptomonedas como las posteriores maniobras destinadas a blanquearlas.
La declaración ante la justicia estadounidense
Lam presentó su declaración de culpabilidad el martes dentro del procedimiento abierto en Estados Unidos. La cantidad mencionada por los fiscales supera los 245 millones de dólares en criptoactivos, aunque la información disponible no detalla en este momento el reparto de responsabilidades dentro de la conspiración ni las posibles penas.
El caso pone de relieve el uso de métodos de coacción y engaño fuera de los sistemas tecnológicos para atacar tenencias de criptomonedas. A diferencia de un robo basado únicamente en vulnerar una plataforma, las técnicas descritas por los fiscales habrían combinado la manipulación de las víctimas con acciones físicas y operaciones posteriores de blanqueo.












