Mark Cuban sostiene que la inteligencia artificial no será necesariamente la causa directa de la pérdida de un empleo. El riesgo, según el empresario estadounidense, está en que otro trabajador aprenda a utilizarla mejor y termine ocupando ese puesto. “La IA no te quitará el trabajo. Alguien que sepa usar la IA mejor que tú, sí”, escribió el 4 de octubre de 2026 en X.
La advertencia llega en un momento de creciente preocupación por el impacto de la tecnología en el mercado laboral. Hasta septiembre, las empresas de Estados Unidos habían citado la IA como motivo de más de 120.000 despidos anunciados, más del doble que en todo 2025. Pero los datos disponibles también muestran que la adopción de estas herramientas puede estar marcando diferencias entre los trabajadores.
El uso de la IA aparece asociado a una menor probabilidad de despido
Un estudio de Gallup apunta en esa dirección dentro del sector tecnológico. Los empleados que utilizaban la IA menos de una vez al mes tenían aproximadamente el triple de probabilidades de ser despedidos que quienes la empleaban al menos mensualmente.
Entre los trabajadores despedidos, el 62% utilizaba la IA una vez al año o nunca. En el grupo que mantuvo su empleo, ese porcentaje descendía al 50%. La encuesta no demuestra que el escaso uso de estas herramientas fuera la causa de los despidos, pero sí refleja una diferencia entre ambos grupos.
El resultado encaja con un cambio en las prioridades de las empresas. La capacidad para incorporar la IA a las tareas habituales empieza a considerarse una competencia laboral con valor propio, especialmente en sectores donde la tecnología ya forma parte de los procesos internos.
Más de 750.000 empleos vinculados a la inteligencia artificial
La destrucción de puestos asociada a la IA convive con la creación de nuevas ocupaciones. Según datos de LinkedIn citados en la información, desde 2023 se han generado más de 750.000 empleos relacionados con esta tecnología en Estados Unidos.
El grupo más numeroso corresponde a los anotadores de datos, encargados de etiquetar la información que se utiliza para entrenar modelos de IA. Desde 2023 se habrían creado unos 282.000 puestos de este tipo. Les siguen los empleos en centros de datos, con 117.000 incorporaciones, y los ingenieros de IA, con aproximadamente 105.000.
La demanda también está creciendo con rapidez. Entre 2024 y 2025, las ofertas de empleo relacionadas con la IA publicadas en LinkedIn aumentaron un 156%. En el sector bancario, las vacantes que exigían conocimientos para coordinar y combinar agentes de IA se incrementaron un 1.721% durante este año.
La búsqueda de perfiles especializados ya no se limita a las grandes compañías tecnológicas. Aaron Levie, consejero delegado de Box, señala que bancos, farmacéuticas, fabricantes y despachos de abogados están contratando personal técnico para implantar agentes de IA en sus organizaciones.
Salarios más altos en un mercado laboral debilitado
La transformación se refleja también en la remuneración. Los puestos vinculados a la IA ofrecen un salario mediano de unos 180.000 dólares, frente a cerca de 80.000 dólares en el conjunto del mercado laboral, según los datos de LinkedIn citados.
El contraste se produce mientras el empleo estadounidense pierde fuerza. La economía creó solo 29.000 puestos de trabajo en septiembre y la tasa de paro subió al 4,2%. Así, el mercado laboral se enfría en términos generales al mismo tiempo que aumenta la demanda de capacidades concretas relacionadas con la inteligencia artificial.
Para Cuban, esa divergencia es la clave del debate. La IA puede eliminar determinadas funciones, pero también elevar el valor de quienes saben aplicarla y adaptarse antes que sus compañeros.











