MetaMask ha iniciado la retirada preventiva de los validadores de Ethereum vinculados a parte de su infraestructura de staking tras detectar un incidente de seguridad. La compañía sostiene que no ha identificado una amenaza inmediata para las billeteras de sus usuarios, aunque todavía no ha explicado qué componente fue comprometido ni cómo se produjo el acceso.
La medida afecta a los validadores operados por MetaMask Staking dentro del protocolo de Lido. Según una estimación del investigador de seguridad de Ethereum identificado como Kaden, estarían involucrados cerca de 17.000 validadores, asociados a unos 523.000 ETH. MetaMask no ha confirmado públicamente ni el número de validadores ni el volumen de fondos, por lo que esas cifras deben considerarse aproximaciones externas.
Recompensas desviadas y salida preventiva
La evidencia más concreta sobre el incidente procede del análisis de Kaden. El investigador detectó que 18 de los 19 validadores operados por MetaMask que habían recibido pagos por producir bloques enviaron esas recompensas a una dirección inesperada. El importe estimado asciende a unos 0,36 ETH.
Ese movimiento no implica necesariamente que se haya retirado el ETH depositado como garantía de los validadores. En Ethereum, el destino de determinadas recompensas por producción de bloques puede configurarse de forma separada respecto a las credenciales de retiro del capital utilizado para el staking. Por ahora, la información disponible apunta a una alteración de ese flujo de recompensas, no a una extracción confirmada del principal.
MetaMask comunicó el 30 de septiembre que estaba investigando el incidente y trabajando en su contención junto con socios externos y asesores de seguridad. Como parte de la respuesta, decidió retirar los validadores afectados de sus operaciones de staking no custodial. La empresa ha señalado que no administra directamente las claves de retiro correspondientes al ETH delegado por sus clientes y que, hasta el momento, no ha detectado una amenaza inmediata para sus billeteras.
Tampoco se ha informado de un caso de slashing. Esta penalización se aplica cuando un validador incurre en determinadas conductas contrarias a las reglas de consenso de Ethereum y puede implicar la pérdida de parte de su saldo y su expulsión del conjunto activo. El impacto comunicado hasta ahora está relacionado con la salida preventiva, la posible inactividad y la pérdida temporal de recompensas.
El proceso podría prolongarse hasta 45 días
Lido confirmó que los validadores de MetaMask comenzaron a abandonar el protocolo como medida de precaución. La previsión es que los últimos afectados completen su salida el 7 de octubre de 2026. Sin embargo, esa fecha no significa que el ETH vaya a estar disponible de inmediato para volver al staking.
Una vez iniciado el proceso de salida, los validadores dejan progresivamente el conjunto activo de Ethereum. Después deben completarse el retiro y, si se pretende volver a delegar los fondos, el paso por la cola de entrada. Lido calcula que el ciclo completo podría extenderse hasta unos 45 días debido a esa cola.
Durante el periodo fuera del conjunto activo, los validadores no generarán las recompensas habituales. Lido también advirtió de que algunos podrían afrontar penalizaciones por permanecer fuera de línea. El coste inmediato de la respuesta, por tanto, podría traducirse en menores ingresos de staking y gastos operativos, incluso si finalmente no se confirma una pérdida del capital depositado.
Para los titulares de stETH, Lido indicó que no es necesario realizar ninguna acción. MetaMask es uno de los operadores de nodos del protocolo, pero no el único, de modo que la salida de sus validadores no supone por sí sola una interrupción completa del staking de Lido. La entidad añadió que dispone de mecanismos para limitar el impacto de incidentes operativos, incluida una reserva temporal de más de 6.750 stETH.
La causa del incidente sigue sin aclararse
La cuestión central continúa siendo el origen del compromiso. MetaMask no ha detallado qué sistema fue afectado, qué credenciales pudieron quedar expuestas ni cómo se redirigieron las recompensas. Esa información será determinante para establecer si el problema quedó limitado a la infraestructura operativa de los validadores o si alcanzó otros componentes.
El episodio coincidió con el traslado de 133.298 ETH, valorados en aproximadamente 356 millones de dólares, desde una billetera que Lookonchain identificó como vinculada a Joseph Lubin, cofundador de Ethereum y CEO de Consensys. No hay evidencia pública que conecte ambos hechos, y una etiqueta de análisis en cadena no confirma por sí sola la propiedad o el motivo de la transferencia.
Mientras continúa la investigación, el caso vuelve a mostrar que el riesgo del staking institucional no depende únicamente del protocolo Ethereum. También alcanza a los sistemas, credenciales y procesos utilizados para operar los validadores, incluso cuando las claves de retiro de los clientes permanecen fuera del control directo del proveedor.











