Metaplanet vendió 10.000 bitcoin durante el tercer trimestre para demostrar a las agencias de calificación y a los inversores de renta fija que puede convertir sus reservas en efectivo cuando tenga que afrontar sus obligaciones. Después recompró 11.000 BTC a un precio más alto, con lo que cerró el periodo con 44.000 bitcoin, 1.000 más que al inicio, pero asumió un coste relevante por la subida del mercado entre ambas operaciones.
Una venta diseñada para probar la liquidez de sus reservas
La compañía japonesa, cotizada en Tokio, comunicó que transformó una cantidad suficiente de bitcoin en efectivo como para superar el principal pendiente de sus bonos, préstamos y otras deudas con intereses. La operación no se ejecutó como un intercambio simultáneo: primero vendió los activos, mantuvo el dinero en caja y solo más tarde volvió a comprar bitcoin.
La secuencia era importante para el objetivo de Metaplanet. La empresa pretende convencer a sus acreedores de que sus reservas no solo tienen liquidez teórica en el mercado, sino que también pueden monetizarse de forma efectiva cuando vencen las obligaciones financieras. Según la compañía, las agencias de calificación y los inversores de renta fija pueden descontar el valor de esa liquidez si el emisor no está dispuesto a vender sus bitcoin cuando sea necesario.
Las cifras preliminares y no auditadas muestran que Metaplanet se desprendió de los 10.000 BTC a un precio medio de 12,47 millones de yenes por unidad. La venta generó 124.700 millones de yenes. Posteriormente adquirió 11.000 BTC a una media de 13,63 millones de yenes, lo que elevó el desembolso hasta 149.900 millones de yenes.
La diferencia entre ambos precios fue de aproximadamente 1,16 millones de yenes por bitcoin. Aplicada a los 10.000 BTC que necesitaba recuperar, supone un diferencial desfavorable cercano a 11.570 millones de yenes, sin contar los costes de transacción. Metaplanet atribuye esa brecha a la subida del bitcoin entre la venta y la recompra.
Una posible compensación fiscal pendiente de revisión
La venta también generó pérdidas fiscales compensables en Estados Unidos. Metaplanet calcula que las filiales de su sociedad holding estadounidense podrían reconocer un activo fiscal diferido de unos 97 millones de dólares, que serviría para compensar futuras ganancias de capital.
La estimación aún está sujeta al cierre de los procedimientos y a la revisión de los auditores. La empresa advierte de que el importe definitivo podría ser inferior o incluso no llegar a reconocerse. Si finalmente se acepta, ese tratamiento fiscal podría contrarrestar una parte o la totalidad del efecto económico derivado de la diferencia entre el precio de venta y el de recompra, además de los costes asociados.
Del acopio de bitcoin a un negocio de ingresos financieros
La demostración de liquidez forma parte de un proyecto más amplio. Metaplanet quiere obtener una calificación crediticia y utilizar una estructura de financiación más sólida para poner en marcha una estrategia de ingresos netos por intereses. El plan contempla captar capital mediante acciones preferentes perpetuas, bonos corporativos denominados BitBonds y líneas de crédito respaldadas por bitcoin.
Los fondos se invertirían en activos con una rentabilidad superior al coste total de la financiación. La diferencia se convertiría en ingresos netos por intereses. Entre los posibles destinos figuran los valores preferentes emitidos por otras compañías que mantienen bitcoin como activo de tesorería y por entidades similares.
Metaplanet prevé que esta cartera represente entre el 10% y el 15% de sus activos, mientras que el bitcoin mantendría un peso de entre el 85% y el 90%. La estrategia acercaría a la empresa al papel de intermediario financiero dentro del mercado de compañías con reservas de bitcoin, aunque también conservaría una exposición elevada al mismo activo: los valores emitidos por esas empresas pueden evolucionar en línea con el precio del bitcoin.
La compañía señala que controlará los riesgos de crédito, concentración, divisa y apalancamiento dentro de los límites aprobados por su consejo. También separará la deuda destinada a comprar bitcoin de la financiación vinculada a la cartera estratégica. Su objetivo general es mantener los préstamos relacionados con bitcoin por debajo de aproximadamente el 10% del valor neto de sus activos en BTC.
Japón podría ofrecer a Metaplanet una ventaja de financiación, ya que el yen suele tener tipos más bajos que el dólar, según la propia empresa. Metaplanet Securities le proporciona además acceso directo a inversores japoneses interesados en productos de rentabilidad vinculados al bitcoin. La eventual inversión en Super League Enterprise ampliaría su acceso a los mercados de capitales estadounidenses, aunque esa operación todavía depende de trámites regulatorios y de la aprobación de los accionistas.
Metaplanet espera que su nueva estrategia tenga un efecto inmaterial en los resultados consolidados de 2026. Los próximos hitos serán la obtención de una calificación y las condiciones que pueda lograr para futuras emisiones. La empresa reconoce que no existe garantía de recibir esa calificación, de que alcance un nivel concreto ni de que pueda emitir deuda o acciones preferentes en los términos previstos.










