Una mina de bitcoin en Oklahoma ha perdido 14,4 millones de litros de agua y el caso ha coincidido con el cierre de varios colegios. La instalación, además, lleva operando desde 2023 pese a contar con una orden de paralización.
Una operación bajo una orden de paralización
La actividad de la mina comenzó en 2023, según la información disponible, pero su funcionamiento se ha producido bajo una orden que exigía detener las operaciones. La fuente no identifica a la empresa responsable ni precisa qué autoridad emitió la orden.
El volumen de agua perdido asciende a 14,4 millones de litros. La cifra equivale a 14.400 metros cúbicos, aunque no se especifica durante cuánto tiempo se produjo la pérdida ni cuál fue su causa concreta.
Cierre de colegios en Oklahoma
El episodio también ha tenido consecuencias sobre la actividad escolar: varios colegios de Oklahoma han cerrado en relación con el caso. La información no detalla cuántos centros se vieron afectados, durante cuánto tiempo permanecieron cerrados ni si el cierre estuvo provocado directamente por la pérdida de agua o por otra circunstancia vinculada a la operación de la mina.
El caso pone el foco en el consumo de recursos asociado a determinadas instalaciones de minería de bitcoin y en el cumplimiento de las órdenes administrativas que afectan a este tipo de operaciones. Por ahora, los datos disponibles se limitan al volumen de agua perdido, al cierre de colegios y a que la mina continuaba activa desde 2023 pese a la orden de paralización.












