Tesla tendrá que esperar al menos hasta diciembre para conocer si la Unión Europea avanza hacia una autorización más amplia de su sistema de conducción asistida Full Self-Driving (FSD) supervisado. La votación que estaba prevista para principios de octubre ha sido aplazada y, por ahora, la reunión del comité técnico comunitario servirá únicamente para continuar las conversaciones.
La votación no llegará en la reunión de octubre
El comité técnico de la Unión Europea analizará la solicitud de Tesla el próximo 6 de octubre, pero no someterá la propuesta a votación. El orden del día define el encuentro como una “continuación de las conversaciones”, de modo que los Estados miembros seguirán evaluando la petición sin adoptar todavía una decisión.
La siguiente reunión está prevista para diciembre. Ese será el primer momento en el que podría celebrarse una votación sobre una autorización europea más amplia para el FSD, aunque la fuente no anticipa cuál sería el resultado.
El retraso supone un revés para Tesla, que pretende ampliar cuanto antes la disponibilidad de su sistema en Europa. Para que la autorización prospere en el conjunto de la Unión Europea, la propuesta necesita el respaldo de al menos 15 de los 27 Estados miembros. Además, esos países deben representar conjuntamente como mínimo el 65% de la población de la UE.
El sistema sigue bajo supervisión del conductor
A pesar de su denominación, el Full Self-Driving supervisado no es un sistema completamente autónomo. El conductor debe mantener la supervisión de la conducción y estar preparado para intervenir cuando sea necesario. Esa condición forma parte del debate regulatorio sobre su posible expansión en las carreteras europeas.
La autoridad neerlandesa RDW autorizó en abril el uso del sistema en Países Bajos, después de un proceso de certificación que se prolongó durante alrededor de 18 meses. Posteriormente, Bélgica y algunos otros países europeos también se sumaron a la autorización. Tesla confiaba en que ese proceso se extendiera con rapidez a más mercados, pero la decisión comunitaria continúa pendiente.
No todos los países están convencidos de que la tecnología cumpla con las exigencias necesarias. Suecia, por ejemplo, ha expresado dudas sobre el comportamiento del FSD en determinadas situaciones. Entre sus preocupaciones figura la posibilidad de que el sistema supere los límites de velocidad vigentes.
La reacción de Elon Musk
Elon Musk ya había criticado anteriormente el ritmo de evaluación europeo. La certificación neerlandesa requirió aproximadamente 18 meses y el nuevo aplazamiento vuelve a retrasar los planes de Tesla para ampliar el alcance del sistema en la región.
El máximo responsable de la compañía reaccionó a la noticia de la votación pospuesta con una sola palabra en X: “suspiro”. El mensaje, publicado el 25 de septiembre de 2026, refleja el malestar de Musk ante un calendario regulatorio que avanza más despacio de lo que esperaba Tesla.
La autorización europea es relevante para la estrategia de la compañía, que apuesta por la conducción autónoma como uno de sus futuros motores de crecimiento. Por ahora, sin embargo, la expansión del FSD supervisado sigue condicionada a las conversaciones entre los Estados miembros y a una votación que no podrá producirse antes de diciembre.










