NEAR Protocol (NEAR) avanzó un 9% y alcanzó su nivel más alto desde el 20 de enero, en una jornada marcada por las pérdidas de buena parte del mercado de criptomonedas. El token se ha situado además entre los veinte activos digitales con mayor capitalización, después de varios meses de fuertes subidas.
El movimiento resulta especialmente llamativo porque se produce en un entorno poco favorable para los activos de riesgo. Bitcoin (BTC), Ethereum (ETH) y Ripple (XRP) retrocedieron hasta mínimos de varias semanas, mientras el petróleo y la rentabilidad de los bonos estadounidenses volvían a repuntar. Las informaciones sobre una posible ofensiva de Washington contra Irán y la preocupación por el mercado de deuda han añadido presión a los mercados.
NEAR se desmarca de un mercado condicionado por los tipos
El aumento de la rentabilidad de la deuda pública suele elevar el coste de oportunidad de invertir en criptomonedas, al ofrecer una alternativa considerada más segura. Además, unos tipos de interés elevados endurecen las condiciones financieras y reducen la liquidez disponible, un factor al que el mercado de criptoactivos es particularmente sensible.
En el caso de NEAR, no se ha identificado un motivo concreto que explique el repunte de la sesión. La subida forma parte, al menos por ahora, de una tendencia más amplia. La capitalización del activo alcanza los 7.180 millones de dólares, frente a los poco más de 2.000 millones que registraba a mediados de agosto. En menos de dos meses, su cotización ha aumentado más de un 260% y quienes compraron a principios de año acumulan una ganancia superior al 500%.
Pese a esta evolución, NEAR todavía se encuentra lejos de su máximo histórico, situado por encima de los 20 dólares a finales de 2021. Para recuperar ese récord tendría que subir casi un 300%. El token se aproxima a los máximos del ciclo alcista anterior, aunque aún debe superar dos niveles de resistencia relevantes, según el análisis recogido en la fuente.
Los ingresos de NEAR Intents atraen la atención
Uno de los elementos que ha puesto al protocolo en el foco del mercado es la generación de ingresos verificables. La principal fuente procede de NEAR Intents, un sistema diseñado para ejecutar operaciones entre distintas cadenas de bloques sin que el usuario tenga que manejar directamente puentes, monederos o plataformas de intercambio.
El usuario solo debe indicar qué operación quiere realizar —por ejemplo, cambiar bitcoin por solana— y una red de programas automatizados, conocidos como solvers, busca la ruta más adecuada y ejecuta la transacción. Intents ha procesado ya un volumen acumulado superior a 30.000 millones de dólares y prevé generar unos 45 millones de dólares en comisiones durante este año.
Una parte de esos ingresos se destina a recompras para los titulares del token. Este mecanismo, junto con la actividad registrada por el protocolo, ofrece a los inversores una referencia adicional más allá de la expectativa de revalorización del activo.
La apuesta por los agentes de inteligencia artificial
NEAR también pretende posicionarse como una infraestructura para que los agentes de inteligencia artificial puedan realizar operaciones entre sí y con el resto del mundo. Intents puede utilizarse tanto por personas como por estos sistemas automatizados: un agente que efectúe pagos o compras en nombre de un usuario podría operar entre varias cadenas mediante este sistema.
El protocolo desarrolla además una cadena capaz de soportar grandes volúmenes de transacciones y una infraestructura orientada a ejecutar sistemas de inteligencia artificial de forma privada en equipos con cifrado. Esa combinación de ingresos actuales y exposición potencial a la IA ayuda a explicar el interés reciente por NEAR, aunque el repunte de la jornada no cuenta con una causa única confirmada.











