Bitcoin cerró el tercer trimestre con una subida del 42,7%, pero Nexo advierte de que la continuidad del repunte dependerá ahora de varios factores macroeconómicos y del comportamiento de los fondos cotizados (ETF). Entre ellos, el análisis destaca las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos, la evolución de la inflación y unos flujos de inversión que, según el informe, entraron en terreno negativo en octubre.
La política monetaria, en el centro del escenario
El avance trimestral de bitcoin se produjo junto con fuertes subidas de Ethereum y Solana. Sin embargo, Nexo considera que el mercado afronta una nueva fase en la que las decisiones de la Fed pueden poner a prueba la resistencia de los activos digitales.
La evolución de los tipos de interés y la respuesta del banco central estadounidense a la inflación forman parte de las variables que el informe sitúa como determinantes para la continuidad del movimiento alcista. El análisis no presenta el repunte del tercer trimestre como una garantía de nuevas subidas, sino como un comportamiento que deberá medirse frente a un entorno macroeconómico todavía relevante para los mercados.
Los flujos de ETF pierden impulso
El otro elemento señalado por Nexo es la evolución de los flujos vinculados a los ETF. De acuerdo con el informe, estos movimientos pasaron a terreno negativo en octubre, un cambio que añade presión al mercado después del fuerte avance registrado durante el trimestre anterior.
La combinación de unas expectativas condicionadas por la Reserva Federal, la trayectoria de la inflación y la evolución de los flujos de ETF será, según Nexo, la referencia para valorar si el repunte de bitcoin mantiene continuidad. Por ahora, el dato más destacado es el avance trimestral del 42,7%, acompañado por el buen comportamiento de Ethereum y Solana, frente a un mes de octubre en el que los flujos de ETF dejaron de respaldar el movimiento.












