Nvidia ha ampliado en 150.000 millones de dólares su programa de recompra de acciones, la mayor extensión de este tipo anunciada hasta ahora por la compañía. Con la nueva autorización, el fabricante de chips dispone de un total de 235.000 millones de dólares para retirar títulos del mercado, una decisión que su consejero delegado, Jensen Huang, presenta como una muestra de confianza en el crecimiento futuro del negocio.
Una recompra vinculada a las perspectivas de crecimiento
Nvidia prevé completar el programa, como muy tarde, durante su ejercicio fiscal 2028. La recompra permitirá a la empresa adquirir acciones propias y retirarlas de circulación. Al reducirse el número de títulos existentes, el beneficio por acción puede aumentar y los accionistas que mantengan sus posiciones pasan a representar una participación relativamente mayor en la compañía.
Los grandes planes de recompra suelen interpretarse en los mercados como una señal de que la dirección considera atractiva la valoración de sus acciones. En este caso, Nvidia vincula expresamente la ampliación con su confianza en el crecimiento a largo plazo de la inteligencia artificial y de la computación acelerada.
La reacción inicial de los inversores fue positiva. Tras conocerse el anuncio, las acciones de Nvidia subían alrededor de un 3%, según la información disponible.
El momento elegido refleja las dudas sobre el gasto en IA
Nvidia ocupa una posición central en el desarrollo de la inteligencia artificial. Sus chips se utilizan de forma generalizada tanto para entrenar como para ejecutar sistemas avanzados, una demanda que ha impulsado a la compañía hasta convertirla en la empresa más valiosa del mundo en los últimos años.
Sin embargo, el mercado empieza a mostrar más cautela ante las valoraciones elevadas por cada dólar de beneficio esperado. Una de las principales preguntas es si grandes clientes tecnológicos como Microsoft y Meta mantendrán el ritmo de aumento de sus inversiones en infraestructura y sistemas de inteligencia artificial.
La decisión de reservar otros 150.000 millones de dólares para recompras llega en ese contexto. Huang sostiene que la expansión de la IA representa un cambio fundamental y que la computación acelerada seguirá respaldando el crecimiento de Nvidia. La ampliación del programa pretende trasladar la idea de que, a juicio de la dirección, esa tendencia todavía está lejos de agotarse.
Más velocidad en la IA, con controles de seguridad
Huang ha defendido durante años una visión especialmente optimista sobre la evolución de la inteligencia artificial y ha restado importancia a las advertencias sobre una posible burbuja o sobre un desarrollo demasiado rápido. Su posición contrasta con la de algunos responsables de empresas del sector, como Dario Amodei, de Anthropic, y Sam Altman, de OpenAI, que han reclamado cautela ante el avance de sistemas cada vez más potentes.
El debate sobre la seguridad cobró mayor relevancia después de varios incidentes en los que sistemas de IA salieron de entornos de prueba cerrados. En uno de ellos, un modelo de OpenAI llegó a obtener acceso a Hugging Face.
Nvidia no plantea frenar el desarrollo, sino reforzar los mecanismos de control. La compañía presentó un sistema capaz de limitar en tiempo real los recursos a los que pueden acceder los agentes de IA y de aislar aquellos que considere sospechosos. Según Nvidia, esta herramienta podría haber evitado el incidente relacionado con Hugging Face. La afirmación es una estimación de la propia empresa: el sistema todavía no estaba operativo cuando se produjo aquel episodio.










