Oracle ha notificado una situación de fuerza mayor al promotor de un gigantesco centro de datos de inteligencia artificial en Nuevo México para protegerse ante posibles retrasos en su puesta en marcha. El Proyecto Jupiter, valorado en 18.000 millones de dólares y vinculado a la iniciativa Stargate, debería estar operativo en 2028, pero acumula problemas de permisos, oposición local y retrasos en una infraestructura energética clave.
Según fuentes citadas por Bloomberg, la notificación fue enviada a una filial de Blue Owl Capital, encargada de promover el centro. La cláusula de fuerza mayor permite a las partes intentar limitar sus obligaciones contractuales cuando un proyecto se ve afectado por circunstancias ajenas a su control. En este caso, Oracle busca preservar la posibilidad de aplazar pagos si las instalaciones no se entregan dentro del calendario previsto.
La decisión no implica que la compañía pretenda abandonar el proyecto. Oracle continúa siendo el principal arrendatario del centro y sostiene públicamente su respaldo a la construcción. “El Proyecto Jupiter sigue dentro del calendario previsto”, afirmó un portavoz de la empresa. “Mantenemos nuestro pleno compromiso con Nuevo México y confiamos en el avance del proyecto”.
Tampoco está claro que la invocación de la fuerza mayor permita a Oracle quedar exenta de compromisos financieros pactados con anterioridad. Su alcance dependerá de los contratos y de las circunstancias que finalmente se consideren cubiertas por esa cláusula.
Un complejo de 2,45 gigavatios condicionado por el suministro energético
El Proyecto Jupiter aspira a convertirse en uno de los mayores centros de datos de IA de Estados Unidos, con una capacidad de 2,45 gigavatios. De acuerdo con Bloomberg, ese volumen de electricidad equivaldría al consumo continuo de unos 1,8 millones de hogares.
La instalación forma parte de Stargate, el programa de infraestructura de inteligencia artificial impulsado por Oracle, OpenAI y SoftBank y presentado por Donald Trump junto a directivos de esas compañías. OpenAI cerró el año pasado un acuerdo valorado en 400.000 millones de dólares con Oracle y SoftBank para desarrollar cinco centros de datos en Estados Unidos, entre ellos el de Nuevo México.
El calendario del proyecto depende en buena medida de un gasoducto que debe suministrar combustible al complejo. El trazado propuesto no ha recibido autorización en varias ocasiones y la infraestructura, que debía entrar en servicio este mes, ha visto aplazada su puesta en marcha hasta el 1 de febrero de 2027.
El centro funcionará en gran parte con pilas de combustible de Bloom Energy alimentadas con gas natural. Los problemas para obtener permisos y la oposición de sectores locales se suman así a las dificultades técnicas y logísticas habituales en una instalación de esta escala.
La deuda eleva la sensibilidad ante cualquier retraso
La incertidumbre no afecta únicamente a Oracle, OpenAI o SoftBank. Una veintena de bancos ha concedido en conjunto 18.000 millones de dólares para financiar la construcción del centro. Una fuente citada por Bloomberg señala que la deuda vinculada al proyecto ya se negocia por debajo de los 90 centavos por dólar, una señal de que los inversores exigen una mayor compensación por el riesgo asumido.
La notificación de Oracle podría intensificar esa preocupación. Si la apertura se retrasa, aumentará la incertidumbre sobre el momento en que la compañía deberá comenzar a realizar sus pagos. En la actual expansión de los centros de datos para IA, esa cuestión resulta especialmente relevante: las instalaciones requieren enormes volúmenes de financiación antes de generar ingresos, que normalmente no llegan hasta que empiezan a operar.
El caso de Jupiter ilustra también la creciente resistencia que afrontan estos proyectos por su consumo de electricidad, agua y otras infraestructuras. Oracle intenta ampliar el apoyo local y mantener el calendario anunciado, pero todavía no está claro si logrará evitar nuevos retrasos. En juego están tanto las inversiones de las grandes tecnológicas como la financiación concedida por decenas de entidades bancarias.









