Países Bajos prepara un nuevo esquema fiscal para gravar la apreciación de bitcoin y otros activos, aunque no todos quedarían sujetos al impuesto de la misma forma. El proyecto diferencia entre aquellos cuya subida de valor se calcularía cada año y los que tributarían únicamente cuando se produjera la venta.
Dos tratamientos según el tipo de activo
La propuesta plantea, por tanto, una distinción entre la revalorización registrada durante un ejercicio y la ganancia que se materializa al desprenderse del activo. En el primer caso, el aumento de valor se tendría en cuenta anualmente; en el segundo, la obligación fiscal llegaría después de la operación de venta.
Un esquema todavía en proyecto
El alcance concreto del cambio dependerá de la clasificación que establezca el nuevo esquema y de cómo se aplique a cada activo. Por ahora, la información disponible únicamente recoge la diferencia entre ambos métodos de tributación: gravar la apreciación de forma anual o esperar a que la ganancia se realice con la venta.











