Peter Brandt identifica en SOL una posible estructura de “taza y asa” desarrollada durante cinco años, un patrón técnico cuyo desenlace, según el analista, dependería de la ruptura de niveles concretos. La superación de la zona situada entre 240 y 260 dólares podría abrir la puerta a un avance potencial del 106%, mientras que la pérdida del soporte entre 80 y 85 dólares debilitaría la figura.
La zona de 240 a 260 dólares marca el escenario alcista
La lectura de Brandt sitúa el principal umbral de confirmación en la franja comprendida entre 240 y 260 dólares. SOL tendría que superar esa resistencia para validar el movimiento alcista que el analista contempla en su proyección.
En ese escenario, el avance estimado alcanzaría el 106%. Se trata de una previsión asociada a la interpretación técnica de la figura, no de un resultado asegurado. La estructura de “taza y asa” recibe su nombre por la forma que dibuja la evolución del precio: una caída y posterior recuperación amplia, seguida de una fase de consolidación más estrecha.
El soporte entre 80 y 85 dólares, nivel de riesgo para la figura
El análisis también establece un límite por la parte inferior. La zona de 80 a 85 dólares actuaría como soporte para SOL. Si el precio perdiera ese rango, la hipótesis basada en la formación de cinco años quedaría comprometida.
Así, Brandt plantea dos niveles que concentran la atención sobre el próximo movimiento de la criptomoneda. Una ruptura al alza de los 240-260 dólares reforzaría la posibilidad de la proyección alcista, mientras que una caída por debajo de 80-85 dólares señalaría el deterioro del patrón observado.
Una hipótesis técnica condicionada a la ruptura
La tesis del analista no anticipa un recorrido incondicional para SOL. Su lectura depende de que el mercado resuelva la formación en una de esas dos direcciones. Hasta que se produzca una ruptura de las zonas señaladas, la estructura permanece supeditada a la evolución del precio entre la resistencia y el soporte identificados por Brandt.












