Un grupo de piratería informática vinculado a Corea del Norte ha comenzado una nueva fase para ocultar el rastro de los activos digitales robados de Binance. Según empresas de análisis de blockchain, los fondos están saliendo de billeteras temporales y moviéndose entre distintas redes, incluida Solana, antes de convertirse en Bitcoin.
Un recorrido entre varias cadenas
El movimiento identificado no consiste en mantener los activos en una única dirección. Los responsables estarían trasladándolos desde billeteras utilizadas de forma provisional hacia otras cadenas de bloques. Solana figura entre las redes empleadas en esta etapa del proceso.
Después de esos desplazamientos, los fondos son intercambiados repetidamente hasta acabar, previsiblemente, en Bitcoin. La combinación de transferencias entre redes y operaciones sucesivas complica el seguimiento del dinero, aunque los movimientos permanezcan registrados públicamente en las cadenas de bloques.
Una posible preparación para convertir los fondos
Las empresas especializadas en análisis de blockchain consideran que esta operativa podría ser una maniobra preparatoria para transformar los activos digitales en efectivo. La fuente no precisa cuándo se produciría esa conversión ni qué volumen de fondos habría llegado ya a esa fase.
El uso de billeteras temporales y de intercambios entre diferentes redes añade capas al recorrido de los activos. En lugar de enviarlos directamente a un destino final, el grupo dispersa las operaciones y cambia el activo de una cadena a otra, una estrategia que dificulta establecer un vínculo inmediato entre el robo y el posible cobro.
El papel del análisis en cadena
El seguimiento se basa en la observación de las transacciones registradas en las redes utilizadas. Aunque las transferencias descentralizadas pueden hacer más complejo el rastreo, el análisis de los movimientos permite identificar patrones y reconstruir parcialmente la trayectoria de los fondos.
Por ahora, la información disponible describe el inicio de esta segunda fase de lavado y apunta a Bitcoin como destino posterior de los activos procedentes de Binance. La posible conversión a efectivo se presenta como una hipótesis vinculada al patrón de transferencias, no como un hecho ya confirmado.












