Raydium (RAY) se revalorizó un 19,60 % en las últimas 24 horas, hasta situarse en 1,61 dólares, y alcanzó así su nivel más alto de los últimos 11 meses. El movimiento llega acompañado de un fuerte aumento de la actividad negociadora y de una subida acumulada del 155 % en los últimos 30 días.
El volumen se multiplica por más de seis
El volumen diario de negociación de RAY ascendió a 332,9 millones de dólares. Esta cifra representa más de seis veces la media registrada por el token durante los 30 días anteriores, un dato que refleja la intensidad del interés comprador y vendedor alrededor del activo.
La combinación de la subida diaria y la acumulación mensual sitúa a Raydium entre los tokens con mejor comportamiento reciente dentro del ecosistema de Solana. No obstante, la magnitud del avance también introduce un elemento de cautela: el análisis de la cotización contempla riesgos asociados a una posible situación de sobrecompra.
StonkFun, recompras y activos tokenizados
El catalizador confirmado del repunte es la confluencia de tres factores. Por un lado, el lanzamiento de StonkFun. Por otro, las recompras récord ejecutadas por el protocolo Raydium. A estos elementos se suma la rotación de capital hacia activos tokenizados en Solana.
La referencia no detalla el importe de las recompras ni ofrece cifras adicionales sobre el lanzamiento de StonkFun o sobre el volumen de activos tokenizados que habría impulsado esa rotación. Por tanto, esos factores explican el contexto del movimiento, pero no permiten cuantificar por separado su contribución a la subida de RAY.
Un avance que eleva el riesgo de corrección
El comportamiento técnico de Raydium queda marcado por dos lecturas simultáneas. La primera es la fortaleza de la tendencia, respaldada por una ganancia del 155 % en un mes y por un volumen muy superior a su promedio reciente. La segunda es el riesgo de sobrecompra tras una escalada tan pronunciada.
La llegada a un máximo de 11 meses convierte el nivel de 1,61 dólares en la referencia central del movimiento actual. A partir de aquí, la evolución del volumen, la continuidad de las recompras y el interés por los activos tokenizados en Solana serán algunos de los elementos que determinarán si el impulso se mantiene. La información disponible no permite anticipar la dirección de la siguiente fase ni establecer objetivos concretos de cotización.












