Rusia prevé elevar su gasto militar de 2026 hasta casi 17 billones de rublos, unos 170.000 millones de euros, después de aumentar en alrededor de 51.000 millones de euros la dotación inicialmente prevista. La cifra supone cerca de un 40% más que el importe contemplado por Moscú a finales del año pasado y situaría el desembolso en niveles récord.
El incremento afecta tanto al presupuesto del ejército como a las partidas vinculadas a la guerra en Ucrania. Fuentes próximas al Gobierno ruso citadas por Bloomberg señalan que el Kremlin ha acelerado las transferencias hacia la industria de defensa y ha ampliado otros fondos destinados al conflicto.
El cambio de expectativas sobre un posible acuerdo
La decisión se produce después de que Moscú asumiera que un acuerdo sobre Ucrania no estaba, por ahora, al alcance. Tras la reunión mantenida por Vladímir Putin y el presidente estadounidense, Donald Trump, en Alaska en agosto de 2025, el Gobierno ruso todavía confiaba en que las negociaciones pudieran avanzar. Si ese escenario se hubiera consolidado, el aumento del gasto militar habría sido menos necesario.
Sin embargo, a comienzos de este año el Kremlin dejó de apreciar avances decisivos en los esfuerzos de Estados Unidos para alcanzar un acuerdo. Rusia optó entonces por reforzar la financiación de su sector militar y por elevar las partidas directamente relacionadas con la guerra. La evolución presupuestaria apunta así a una preparación financiera para un conflicto prolongado, aunque las cifras reflejan planes y previsiones que podrían modificarse.
Más presión sobre las cuentas públicas
El aumento del gasto militar tendrá un impacto directo en el déficit presupuestario ruso. Para 2026, se prevé que el desequilibrio supere los 7 billones de rublos, aproximadamente 74.000 millones de euros. El cálculo inicial del Gobierno situaba el déficit en 3,8 billones de rublos, unos 40.000 millones de euros.
Para cubrir la mayor necesidad de financiación, Moscú recurrirá a un incremento del endeudamiento en el mercado interno y a la venta de oro. El salto del déficit muestra el coste que tiene para las finanzas públicas mantener el esfuerzo bélico mientras se amplían las necesidades de financiación del Estado.
Los presupuestos proyectados también contemplan un gasto militar elevado durante los ejercicios siguientes. Para 2027 se prevén unos 17,1 billones de rublos, equivalentes a alrededor de 181.000 millones de euros. La cifra bajaría ligeramente en 2028, hasta 16,6 billones de rublos, unos 176.000 millones de euros, y se situaría en 16,3 billones en 2029, aproximadamente 173.000 millones de euros.
No está claro que Rusia pueda ajustarse finalmente a esas previsiones. El gasto militar real de este año ya se encuentra muy por encima de la asignación presupuestaria inicial, según la información citada.
El gasto coincide con una nueva escalada de ataques
El refuerzo presupuestario coincide con una intensificación de las operaciones militares rusas contra Ucrania. Moscú está utilizando más misiles y drones y, durante las últimas semanas, ha dirigido ataques contra instalaciones energéticas y vías de transporte, además de puentes situados en Kiev.
Ucrania también ha aumentado sus ataques contra objetivos en territorio ruso. En paralelo, Putin afirmó la semana pasada que Rusia no pretende atacar a Europa, aunque advirtió de la posibilidad de una confrontación directa. El presidente ruso mencionó las maniobras militares en el mar Báltico y las tensiones en torno a Kaliningrado.
En este contexto, los planes presupuestarios apuntan a que Moscú se prepara para sostener un gasto militar excepcionalmente alto durante los próximos años, incluso si la guerra en Ucrania se prolonga.











