Rusia estudia prolongar al menos un mes la prohibición de exportar diésel, según fuentes conocedoras de la situación citadas en la información de referencia. La decisión respondería a los daños que los ataques ucranianos con drones siguen causando en las refinerías del país y a la necesidad de asegurar el suministro del mercado interno.
El Ministerio de Energía ruso todavía no ha confirmado oficialmente la prórroga. Si finalmente se aprueba, la suspensión volvería a ampliarse después de varias extensiones consecutivas desde su entrada en vigor.
Una prohibición que se ha prolongado más de lo previsto
Moscú introdujo la restricción en julio, después de que los ataques contra instalaciones petroleras redujeran el procesamiento de crudo en las refinerías rusas a uno de sus niveles más bajos en años. En principio, la medida estaba planteada para durar solo unas semanas.
La persistencia de los ataques cambió ese calendario. Rusia prorrogó primero la prohibición hasta finales de agosto y después hasta finales de septiembre. Ahora, las autoridades estudian añadir al menos otro mes, con el objetivo de reservar una mayor cantidad de combustible para los consumidores y empresas del país.
La evolución de la producción será determinante para la decisión final. Las ofensivas con drones han afectado a la capacidad operativa de varias refinerías rusas, según la información disponible, lo que ha dificultado mantener el ritmo habitual de suministro tanto al mercado nacional como a los compradores extranjeros.
Rusia aporta cerca del 10% del diésel marítimo mundial
La prolongación de la suspensión no se limitaría a tener efectos dentro de Rusia. Antes de las restricciones, el país representaba alrededor del 10% de todo el diésel comercializado por vía marítima en el mundo. La retirada de una parte de ese volumen puede añadir presión a un mercado internacional que ya afronta otros problemas de suministro.
El flujo procedente de Oriente Medio también se ha visto afectado. De acuerdo con cálculos de Bloomberg recogidos en la fuente, la guerra en esa región ha retirado del mercado incluso más suministro de diésel que el conflicto entre Rusia y Ucrania.
El impacto final dependerá de cuánto tiempo permanezca activa la prohibición y de la capacidad de otros productores y operadores para cubrir el hueco dejado por las exportaciones rusas. Por ahora, no hay confirmación oficial de la nueva prórroga ni detalles sobre su alcance exacto más allá de la posibilidad de que dure al menos un mes.
Los ataques contra la infraestructura energética continúan
La situación también contradice, de momento, las expectativas de una pausa en los ataques a instalaciones energéticas. Donald Trump afirmó recientemente que Rusia y Ucrania habían acordado dejar de atacar sus respectivas infraestructuras energéticas.
Ni Moscú ni Kiev han confirmado ese acuerdo. Además, los ataques han continuado desde entonces, una circunstancia que mantiene bajo presión la producción de combustibles rusa y complica la recuperación de sus exportaciones de diésel.











