Solana ha activado un nuevo formato de transacción que eleva a 4.096 bytes la cantidad de datos que puede contener cada operación, más de tres veces por encima del límite anterior. El cambio llega mientras la red registra máximos históricos de actividad y avanza hacia intervalos más cortos entre la producción de bloques.
El formato V1 comenzó a funcionar el 15 de septiembre. Su principal efecto es ofrecer más espacio para agrupar acciones complejas dentro de una sola transacción. Operaciones relacionadas con tecnologías de privacidad, múltiples firmas o grandes volúmenes de datos de cuentas que antes debían dividirse en varios pasos podrán integrarse ahora en una única operación.
Más capacidad por transacción, no necesariamente más velocidad
La diferencia tiene una consecuencia importante en Solana: sus transacciones se ejecutan de forma indivisible. Si una parte falla, se invalida la operación completa. Al concentrar más acciones en una sola transacción, los desarrolladores reducen el riesgo de que una operación de varios pasos quede ejecutada solo parcialmente.
V1 también permite incluir hasta 64 cuentas directamente y añade dentro de la propia transacción la información sobre las necesidades de procesamiento y las comisiones. Los formatos anteriores seguirán siendo compatibles, por lo que las aplicaciones no tienen que migrar de inmediato.
La adopción, no obstante, exigirá ajustes en los sistemas de billeteras, exchanges y otros servicios que procesan operaciones de Solana. Estos deberán reconocer el nuevo formato a medida que empiece a extenderse.
El aumento del tamaño no implica por sí mismo que las transacciones sean más rápidas o baratas. Su función es permitir que los desarrolladores hagan más en cada operación y facilitar la construcción y el uso de aplicaciones con una lógica más compleja.
El siguiente paso: reducir el tiempo entre bloques
Solana también está reduciendo el intervalo entre los slots, los periodos breves en los que la red procesa y registra nueva actividad. El objetivo original era de 400 milisegundos, pero el tiempo ya se redujo primero a 350 y después a 300 milisegundos.
La siguiente fase, hasta los 250 milisegundos, se encuentra en el tramo final de activación, según Anza, el laboratorio de investigación y desarrollo centrado en Solana que está detrás del software de validadores Agave. Está previsto que entre en vigor alrededor de las 05:01 UTC del 18 de septiembre, con el inicio de la época 1037.
Si se completa, será la tercera reducción desde el objetivo inicial de 400 milisegundos. Solo quedará la transición final a 200 milisegundos, una fase que ya está activa en las redes de desarrollo y pruebas, pero que todavía no tiene fecha para la red principal.
Con intervalos de 250 milisegundos, Solana podría producir un nuevo slot aproximadamente cuatro veces por segundo. A 200 milisegundos, la frecuencia subiría a cinco veces por segundo, frente a las dos veces por segundo del diseño original. Eso no duplica automáticamente la capacidad de procesamiento: al acortarse cada intervalo también se ajusta el trabajo que puede realizarse dentro de él. El reto será que los validadores sigan procesando y compartiendo los bloques con fiabilidad en un margen de tiempo cada vez menor.
La red afronta el cambio con máximos de actividad
Las mejoras llegan durante el periodo de mayor actividad registrado hasta ahora en Solana. La red comunicó en X que procesó 5.200 millones de transacciones que no correspondían a votaciones de validadores en agosto, frente a unos 4.200 millones en julio, el récord anterior. El aumento fue del 19%.
Este recuento excluye los mensajes de voto utilizados para el consenso, aunque todavía incluye actividad automatizada, operaciones fallidas, transferencias, intercambios y llamadas a aplicaciones. Otros indicadores también apuntan a una utilización más intensa. Las aplicaciones de Solana generaron 40,8 millones de dólares la semana pasada, su cifra semanal más alta desde enero, mientras que los exchanges descentralizados de la red movieron alrededor de 16.590 millones de dólares.
La actividad de las stablecoins alcanzó 888.000 direcciones activas diarias en septiembre, frente a 333.000 un año antes. Además, el valor de las acciones tokenizadas en Solana llegó la semana pasada a un máximo de 684 millones de dólares, tras crecer un 47% en tres semanas.
La activación de los 250 milisegundos se producirá, por tanto, con la red sometida a una presión operativa muy superior a la existente cuando se diseñó esta hoja de ruta. Después quedará el último paso hacia los 200 milisegundos.











