SpaceX, Meta y Tesla afrontan esta semana un examen decisivo para la confianza de los inversores en la inteligencia artificial. Las tres compañías presentarán sus resultados trimestrales en un momento delicado para el sector tecnológico, después de que el Nasdaq registrara la semana pasada su mayor caída semanal desde finales de junio y las empresas más expuestas a la IA recibieran el mayor castigo.
El mercado intenta determinar si las enormes inversiones en centros de datos, chips y nuevos servicios de inteligencia artificial acabarán generando ingresos adicionales con la suficiente rapidez. Unas cuentas sólidas y unas previsiones convincentes podrían aliviar la presión. En cambio, cualquier decepción reforzaría las dudas sobre las valoraciones tecnológicas y podría extenderse a las acciones, los bonos corporativos y otros activos de riesgo.
SpaceX abrirá el examen sobre el gasto en crecimiento
El lunes no se esperan grandes referencias económicas en Estados Unidos, una pausa que permitirá a los inversores asimilar la oleada de ventas de la semana anterior. La preocupación por el coste de la expansión vinculada a la IA, sin embargo, ya ha alcanzado al mercado de crédito. Las empresas que se endeudan para financiar centros de datos y otras infraestructuras están siendo examinadas con mayor cautela.
La primera prueba empresarial llegará el martes, cuando SpaceX publique sus resultados del tercer trimestre tras el cierre de Wall Street. El interés se centrará en la capacidad de la compañía aeroespacial de Elon Musk para mantener sus inversiones en Starlink, cohetes y otros proyectos tecnológicos.
Las cuentas servirán como primer indicador de la disposición de los inversores a seguir respaldando planes de crecimiento costosos. Un incremento del gasto no tendría necesariamente una lectura negativa si los ingresos avanzan al ritmo adecuado. El problema aparecería si la rentabilidad se deteriora sin que se observe una aceleración clara del crecimiento.
Ese mismo martes se conocerán también los contratos de compraventa de viviendas firmados en septiembre en Estados Unidos, un dato relevante para medir la situación del mercado inmobiliario, todavía condicionado por los elevados tipos hipotecarios. Aun así, los resultados corporativos previsiblemente dominarán la evolución de la bolsa.
Meta y Tesla concentrarán la atención el miércoles
Meta y Tesla publicarán sus resultados trimestrales el miércoles por la noche, prácticamente al mismo tiempo. Ambas destinan miles de millones de dólares a la inteligencia artificial, aunque sus ingresos dependen todavía en gran medida de sus negocios tradicionales.
En Meta, la publicidad de Facebook e Instagram continúa siendo el principal motor del negocio. La fortaleza del mercado publicitario puede ayudar a absorber el gasto en nuevos modelos y centros de datos. Por eso, el mercado no solo analizará los ingresos del trimestre: las previsiones de costes e inversión para los próximos periodos tendrán una importancia equivalente.
Un nuevo aumento del gasto sin una explicación clara sobre el momento en que esas inversiones comenzarán a producir ingresos podría agravar las dudas sobre la IA. La reacción también podría alcanzar a fabricantes de chips y proveedores de centros de datos, que dependen en buena medida del esfuerzo inversor de las grandes tecnológicas.
En Tesla, el foco estará en el beneficio generado por la venta de vehículos y en el flujo de caja. La compañía ya comunicó entregas superiores a 486.000 unidades en el tercer trimestre; ahora el mercado podrá comprobar qué resultado económico produjeron esas ventas. Tesla busca además reforzar su perfil como empresa de robótica e inteligencia artificial, con planes que incluyen los taxis autónomos y los robots. Su negocio automovilístico tendrá que generar suficiente dinero para financiar esa estrategia. Una reducción de los márgenes complicaría ese equilibrio.
El consumidor cerrará una semana decisiva
La reacción conjunta a los resultados de Meta y Tesla podría marcar el rumbo del mercado el jueves. Después del retroceso del Nasdaq, el margen para las decepciones es más estrecho. Unas previsiones de crecimiento creíbles aportarían estabilidad, mientras que nuevas dudas sobre los costes o la financiación podrían reactivar las ventas y afectar también a activos como el oro y Bitcoin (BTC).
El jueves se publicarán las solicitudes semanales de prestaciones por desempleo y el viernes llegará el dato definitivo de octubre del índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan. La evolución del consumo será especialmente relevante para dos compañías que dependen, aunque de forma distinta, del gasto de los hogares: Meta, a través de la inversión publicitaria, y Tesla, mediante la venta de vehículos.
La encuesta también recogerá las expectativas de inflación. La Reserva Federal no se reunirá hasta la próxima semana y sus responsables permanecerán en silencio antes de esa cita, pero un repunte de las expectativas podría elevar los tipos de interés estadounidenses y reducir el valor atribuido a los beneficios futuros de las empresas de crecimiento.
Los resultados del miércoles marcarán la dirección inicial. La evolución de las sesiones posteriores permitirá saber si la caída de la semana pasada fue un sobresalto puntual o el comienzo de una revisión más profunda de las valoraciones tecnológicas.










