Starknet estudia abandonar su actual función como capa 2 de Ethereum para operar como una capa 1, una posibilidad que permitiría al proyecto tener un mayor control sobre la evolución de sus mecanismos de seguridad. La cuestión está vinculada, según Eli Ben-Sasson, cofundador y CEO de StarkWare, a la preparación frente a la computación cuántica y a los avances de la inteligencia artificial.
Un cambio todavía en evaluación
La propuesta no implica, por ahora, una decisión adoptada. Starknet analiza si dejar de apoyarse en Ethereum como capa base y asumir un papel de capa 1. En términos operativos, el movimiento modificaría la posición del proyecto dentro de la infraestructura blockchain: pasaría de funcionar como una red construida sobre Ethereum a operar con un mayor grado de control sobre sus propias decisiones técnicas.
Ese control es el elemento central de la evaluación. La posibilidad de convertirse en una capa 1 se plantea para acelerar y gestionar directamente los cambios relacionados con la seguridad de Starknet, en lugar de mantener su actual papel como capa 2.
La computación cuántica como motivo de fondo
Ben-Sasson relaciona el análisis con la necesidad de preparar la red ante la computación cuántica. Este tipo de tecnología forma parte de las preocupaciones que pueden afectar a los sistemas criptográficos, de ahí que StarkWare vincule la arquitectura futura de Starknet con su defensa frente a ese escenario.
La empresa también sitúa los avances de la inteligencia artificial dentro de este debate. La fuente no detalla qué cambios concretos se aplicarían al protocolo ni qué calendario tendría una eventual transición, pero sí presenta la computación cuántica y la evolución de la IA como factores que están influyendo en la reflexión estratégica del proyecto.
Una decisión con implicaciones para la arquitectura de Starknet
El paso de capa 2 a capa 1 afectaría a la forma en que Starknet organiza su seguridad y sus actualizaciones. Mientras que su diseño actual está ligado a Ethereum, la alternativa estudiada le daría más margen para decidir cómo responder a nuevos riesgos tecnológicos.
Por ahora, Starknet mantiene su papel como capa 2 y la conversión en una capa 1 sigue siendo una posibilidad en análisis. El anuncio refleja, sobre todo, una discusión sobre el control técnico de la red y sobre la preparación de su infraestructura ante cambios en el entorno tecnológico, no una transformación ya ejecutada.












