Strive ha comunicado un programa opcional para recomprar hasta 500 millones de dólares en acciones preferentes perpetuas de tipo variable SATA, una cantidad superior a los 284,7 millones de dólares de efectivo que la compañía declaró tener el 2 de octubre. La operación permitiría a la dirección decidir entre destinar capital a nuevas compras de Bitcoin o reducir el volumen de acciones preferentes que generan dividendos.
El programa fue recogido en un documento presentado el 5 de octubre ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). La autorización concede a Strive margen para recomprar SATA en distintos momentos, pero no le obliga a utilizar el importe máximo ni fija un calendario para hacerlo.
Una capacidad de recompra superior a la caja declarada
La diferencia entre el límite aprobado y el efectivo comunicado asciende a 215,3 millones de dólares. Eso significa que la utilización inmediata del programa por su importe total requeriría recursos adicionales a los reflejados en el balance del 2 de octubre. Aun así, el documento no identifica un déficit de liquidez ni implica que la compañía vaya a ejecutar la recompra completa.
Strive tampoco ha informado de recompras de SATA ya completadas, de una fuente de financiación específica para la operación o de un calendario para desplegar toda la capacidad autorizada. La siguiente información relevante será, por tanto, el gasto efectivo en recompras, el número de acciones retiradas y la evolución de la caja y de las tenencias de Bitcoin.
El programa llega mientras la compañía amplía su exposición al activo digital. Strive declaró 29.462 BTC a 2 de octubre, después de comprar 2.000 Bitcoin entre el 28 de septiembre y el 2 de octubre a un precio medio aproximado de 84.422 dólares por unidad, incluidos comisiones y gastos.
Ese dato es distinto del balance preliminar y no auditado correspondiente al 30 de septiembre, que recogía 28.000 BTC y todavía podía sufrir modificaciones.
El dilema entre comprar Bitcoin y reducir dividendos
Las SATA incorporan un coste recurrente para la empresa. La web de Strive sitúa su dividendo en 13 dólares por acción anualizados, equivalente al 13% sobre un valor nominal de 100 dólares. El tipo puede cambiar y los pagos en efectivo requieren la declaración del consejo de administración.
Además, los dividendos se acumulan aunque no hayan sido declarados. Cuando sí se acuerdan pagos en efectivo, estos se distribuyen a lo largo de los días hábiles. La recompra de acciones preferentes reduciría potencialmente esas obligaciones futuras y las reclamaciones que tienen prioridad sobre los accionistas ordinarios.
El ahorro dependería del número de SATA retiradas y del tipo de dividendo aplicable. El coste para Strive, en cambio, estaría determinado por el precio pagado en la recompra. Cada dólar destinado a retirar acciones preferentes dejaría de estar disponible para adquirir más Bitcoin.
El número de SATA en circulación también ha aumentado. La compañía comunicó 13.498.082 acciones a 2 de octubre, frente a 12.193.180 el 25 de septiembre. La cifra incluye acciones vendidas hasta la hora de corte de las 16:00 para su emisión el siguiente día hábil.
La recompra no fija un precio de 110 dólares
Los términos modificados de SATA permiten realizar recompras en el mercado de forma separada de la amortización opcional prevista en el contrato. Esta última contempla un precio base de 110 dólares por acción, más los dividendos pendientes que correspondan. Ese importe no establece el precio de todas las recompras que pueda ejecutar Strive bajo el nuevo programa.
La compañía ha señalado que pretende mantenerse sin deuda y que puede valorar distintas alternativas de financiación y asignación de capital. No obstante, la financiación de compras de Bitcoin mediante acciones preferentes mantiene compromisos de dividendos y añade derechos preferentes frente a los accionistas ordinarios.
Strive también advierte de que sus métricas de Bitcoin por acción no reflejan por sí solas esas reclamaciones adicionales. La ejecución real de la recompra mostrará si el programa reduce la carga asociada a los dividendos preferentes y cuánto capital conserva la empresa para seguir acumulando Bitcoin.












