Genesis Digital Assets, una empresa de minería de Bitcoin que recibió más de 1.000 millones de dólares de Alameda Research, la firma de operaciones vinculada a FTX, dejará atrás esa actividad para convertirse en una plataforma de centros de datos para inteligencia artificial. El cambio de rumbo llega tras la entrada de SWI Group, que ha tomado una participación mayoritaria en la compañía.
De minar Bitcoin a prestar capacidad de cómputo
Genesis Digital Assets desarrolló su negocio alrededor de la minería de Bitcoin (BTC), una actividad que requiere grandes instalaciones informáticas y un consumo elevado de electricidad para procesar transacciones y generar nuevas monedas. Esa infraestructura, sin embargo, también puede adaptarse a la demanda de las empresas de inteligencia artificial.
SWI Group ha anunciado que pondrá fin a las operaciones de minería de Bitcoin de Genesis Digital Assets. Sus instalaciones en Estados Unidos y Suecia se reconvertirán en centros de datos destinados a grandes compañías tecnológicas. El objetivo será suministrar capacidad de cómputo para cargas de trabajo relacionadas con la IA.
La operación coincide con una nueva captación de capital por parte de SWI Group. La firma de inversión ha conseguido 800 millones de euros, unos 900 millones de dólares, para ampliar su negocio de centros de datos para inteligencia artificial. Tras conocerse el movimiento, sus acciones subieron alrededor de un 16%.
Una compañía marcada por su vínculo con FTX
Genesis Digital Assets quedó ligada a la historia de FTX por la inversión realizada por Sam Bankman-Fried a través de Alameda Research. En conjunto, la firma destinó más de 1.000 millones de dólares a la minera y llegó a adquirir aproximadamente el 20% de su capital.
La quiebra de FTX en noviembre de 2022 situó esa operación bajo el escrutinio de los administradores concursales del exchange. Posteriormente, trataron de recuperar unos 1.150 millones de dólares mediante una demanda contra Genesis Digital Assets. Según el escrito judicial, las inversiones formaban parte de los problemas financieros que desembocaron en el colapso de FTX.
El litigio terminó el pasado mes de junio, cuando la demanda fue retirada. Mientras tanto, SWI Group había continuado aumentando su posición en la minera. Después de una inversión previa de 500 millones de dólares en junio, la firma alcanzó una participación mayoritaria.
La segunda conexión de FTX con el auge de la IA
La reconversión de Genesis Digital Assets no es el único vínculo entre una antigua inversión de FTX y el crecimiento de la inteligencia artificial. Bankman-Fried también invirtió en Anthropic, la empresa creadora del asistente Claude, a través de FTX.
El valor de esa participación aumentó de forma considerable con la expansión del mercado de la IA. Según valoraciones posteriores, la inversión original podría alcanzar hoy unos 75.000 millones de dólares. La masa concursal de FTX, sin embargo, no se benefició de toda esa revalorización: los administradores vendieron la participación en Anthropic en 2024 por unos 1.300 millones de dólares para obtener fondos destinados a los acreedores.
Bankman-Fried cumple una condena de 25 años de prisión por su papel en el fraude de FTX. En paralelo, Genesis Digital Assets inicia una etapa alejada de la producción de bitcoins. Su transformación refleja el cambio de prioridades en el negocio de los centros de datos: las instalaciones y el acceso a electricidad que durante años atrajeron a los mineros de criptomonedas despiertan ahora el interés de una industria de IA cada vez más dependiente de la capacidad de cómputo.











