Tesla modificará el nombre y algunos ajustes de su sistema de asistencia a la conducción para facilitar su autorización en toda la Unión Europea. La función, conocida hasta ahora como Full Self-Driving (Supervised), o FSD, pasará a denominarse Assisted Driving en Europa y limitará al 10% el margen sobre la velocidad máxima permitida. Alemania considera suficientes estos compromisos y respalda que el sistema se apruebe cuanto antes en el conjunto de la UE.
Un cambio de nombre y menos margen de velocidad
El sistema de Tesla puede controlar la dirección, frenar y acelerar, pero exige que el conductor permanezca atento y preparado para intervenir. Esa condición llevó al ministro alemán de Transportes a considerar engañosa la denominación Full Self-Driving, que puede traducirse como conducción totalmente autónoma supervisada.
En una conversación con el responsable alemán, Tesla propuso sustituirla por Assisted Driving, o conducción asistida, dentro del mercado europeo. El fabricante también aceptó modificar la configuración de velocidad. Hasta ahora, los conductores podían establecer que el vehículo circulase un determinado porcentaje por encima del límite de la vía. Con el nuevo ajuste, ese margen quedaría fijado en un máximo del 10%: en una carretera limitada a 100 kilómetros por hora, el vehículo no superaría los 110.
La velocidad era una de las principales objeciones planteadas por los reguladores. Suecia ya había mostrado su preocupación por la posibilidad de que el sistema rebasara los límites establecidos. Para Berlín, los cambios ofrecidos por Tesla permiten despejar ese obstáculo y justifican su apoyo al expediente europeo.
El procedimiento europeo depende del respaldo de los Estados
FSD ya funciona en los Países Bajos desde abril. La autoridad neerlandesa RDW, encargada de comprobar que los vehículos cumplen los requisitos, necesitó alrededor de dieciocho meses para evaluar la tecnología. Países Bajos fue el primer Estado miembro en autorizarla, seguido por Bélgica y algunos otros países.
La RDW solicitó después a la Comisión Europea que permitiera el uso del sistema en toda la Unión. Para que esa extensión salga adelante, deben votar a favor al menos 15 de los 27 Estados miembros y esos países tienen que representar como mínimo el 65% de la población comunitaria. Alemania, con unos 83 millones de habitantes, aporta casi una quinta parte de la población de la UE, por lo que su posición resulta decisiva para alcanzar el umbral.
La votación estaba prevista para principios de octubre, pero el expediente apareció finalmente en el orden del día solo para su debate. La siguiente oportunidad para someterlo a votación será en diciembre. Si Tesla reúne entonces la mayoría requerida, conseguiría una exención válida en toda la UE que le permitiría operar al margen de las normas europeas actuales.
Reuters pone en duda las cifras de seguridad
El respaldo político alemán llega mientras una investigación de Reuters cuestiona la evaluación y los datos de seguridad utilizados por Tesla para defender la autorización. Según la agencia, la compañía presionó intensamente a los reguladores, promovió en redes sociales una autorización rápida y atribuyó a la burocracia las muertes en las carreteras europeas.
La correspondencia revisada por Reuters indica además que Tesla trató de reducir las exigencias de la evaluación neerlandesa y participó en la definición de parte de la metodología de las pruebas. Cinco expertos cuestionaron la independencia de los evaluadores de la RDW por considerar que habían mantenido una actitud complaciente. La autoridad neerlandesa, por su parte, sostiene que examina los sistemas de asistencia de todos los fabricantes con objetividad e independencia.
Las dudas se concentran especialmente en las afirmaciones sobre seguridad. Siete investigadores especializados en seguridad vial analizaron el estudio elaborado por Tesla y ninguno encontró pruebas que respaldasen su principal conclusión: que FSD evita accidentes mortales. Tesla no respondió a las preguntas de Reuters.
Elon Musk considera la conducción autónoma un motor de crecimiento para la empresa. Si Alemania retirase finalmente su apoyo, Tesla tendría muchas más dificultades para reunir la mayoría necesaria en diciembre.











