Donald Trump considera poco probable que Estados Unidos vuelva a negociar un acuerdo con Irán mientras se intensifican los ataques entre ambos países. El presidente estadounidense ha afirmado que Washington se encuentra en una posición favorable y ha restado importancia a la posibilidad de alcanzar un nuevo pacto, al tiempo que la escalada militar vuelve a presionar a los mercados de petróleo y deuda.
Segunda oleada de ataques estadounidenses en pocos días
Las fuerzas estadounidenses lanzaron una nueva serie de ataques contra objetivos iraníes, según informó el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM). Entre los blancos alcanzados figuran sistemas de defensa aérea, instalaciones de radar, objetivos marítimos y centros de comunicaciones vinculados a la Guardia Revolucionaria iraní.
Washington también aseguró que atacó instalaciones que podrían emplearse para colocar minas navales. CENTCOM presentó la operación como una respuesta a los recientes intentos iraníes de atacar buques comerciales en el estrecho de Ormuz y a las acciones contra militares estadounidenses desplegados en la región.
Se trata de la segunda oleada de ataques de Estados Unidos en aproximadamente tres días. A comienzos de la semana, las tropas estadounidenses ya habían golpeado instalaciones de misiles iraníes que, según Washington, se estaban preparando para transportar minas navales hacia el estrecho de Ormuz.
La tensión también se trasladó al tráfico marítimo. Según Axios, el Ejército estadounidense atacó dos petroleros iraníes. Un funcionario estadounidense señaló que la operación responde a una nueva política de Trump, basada en replicar con contraataques los ataques dirigidos contra petroleros.
Un día antes, dos petroleros habían sido alcanzados por proyectiles con poca diferencia de tiempo cuando intentaban abandonar el estrecho. La agencia semioficial iraní Tasnim informó posteriormente de que Teherán había iniciado una “operación decisiva” contra objetivos militares estadounidenses en la región. Irán afirmó haber disparado misiles contra una base estadounidense en Jordania y contra una instalación militar de Estados Unidos en Baréin. Kuwait comunicó además que había interceptado proyectiles entrantes.
Washington no había confirmado el ataque anunciado por Irán contra la base en Jordania, aunque medios locales informaron de que los sistemas de defensa aérea habían interceptado misiles.
Trump enfría las expectativas de negociación
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump defendió la posición actual de Estados Unidos y sugirió que no considera necesario abrir una nueva ronda de conversaciones. “Me da igual que firmen un acuerdo que para ellos no vale nada”, escribió. “Creo que nuestra posición actual es mucho mejor”.
El presidente estadounidense sostuvo también que la economía iraní se encuentra al borde del colapso y vinculó los últimos ataques con los intentos de colocar nuevas minas en el estrecho de Ormuz y con un ataque anterior contra una base militar estadounidense. Trump advirtió de que Estados Unidos podría responder con nuevas acciones si Irán vuelve a atacar.
Dentro de su Administración, sin embargo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, mantiene una lectura diferente. Bessent prevé que el deterioro económico termine empujando a los dirigentes iraníes de vuelta a la mesa de negociación. El funcionario ya había anunciado una nueva campaña económica contra Irán y sus socios comerciales para elevar la presión financiera sobre Teherán.
Las expectativas tampoco son elevadas en Irán. El presidente Masoud Pezeshkian mostró poco optimismo sobre una reanudación rápida de las conversaciones durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái celebrada en Kirguistán. Qatar trata de mantener su labor de mediación entre bastidores.
El petróleo y la inflación, de nuevo bajo presión
La escalada tuvo un reflejo inmediato en los mercados. El Brent avanzó alrededor de un 2%, hasta 96,50 dólares por barril, y acumula una subida superior al 45% desde comienzos de año.
El estrecho de Ormuz concentra buena parte de la preocupación de los inversores por su importancia para el comercio mundial de petróleo. El transporte de crudo por esa vía se había recuperado hasta aproximadamente la mitad del nivel previo a la guerra durante las semanas de menor tensión, pero los nuevos combates vuelven a poner en riesgo esa recuperación.
Estados Unidos sostiene que las rutas internacionales de navegación están abiertas después de retirar minas navales iraníes. Varios aliados estadounidenses, según Bloomberg, dudan de que el estrecho haya quedado completamente despejado.
Una prolongación de los enfrentamientos podría impulsar aún más el precio del petróleo y aumentar el riesgo de que la inflación siga elevada. Esa inquietud ya se refleja en el mercado de deuda, donde los tipos de interés globales han alcanzado su nivel más alto desde 2008. Los inversores descuentan ahora con mayor intensidad nuevas subidas de tipos por parte de la Reserva Federal.
El Gobierno estadounidense ha alertado a sus ciudadanos en la región sobre el riesgo de una “escalada imprevista”. El congresista republicano Mike Rogers afirmó, tras una sesión informativa militar a puerta cerrada, que también contempla una ampliación de los combates.











