Usar Binance en Bolivia es legal, pero la plataforma no tiene licencia ni está supervisada por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI). El marco cambió en junio de 2024, cuando el Banco Central de Bolivia (BCB) derogó la prohibición que estaba vigente desde 2020 y habilitó los pagos electrónicos para comprar y vender activos virtuales.
La apertura permite a los usuarios operar con criptomonedas, incluido el USDT mediante el mercado P2P de Binance. Sin embargo, la legalidad del uso no equivale a una autorización local de la plataforma. Binance no está constituida en Bolivia y, por tanto, no queda sometida directamente al reglamento que la ASFI aplica a las empresas nacionales del sector.
La regulación boliviana no alcanza hoy a Binance
La posición de la ASFI quedó expuesta en 2025, tras la aprobación de las reglas para las empresas de tecnología financiera. Pedro Asturizaga, director de Estudios y Publicaciones del organismo, explicó a El Deber que la normativa se dirige a compañías constituidas en territorio boliviano y que Binance no entra en ese ámbito.
El funcionario añadió que una plataforma extranjera podría quedar sometida a un control indirecto si estableciera una alianza con una empresa boliviana supervisada. Según sus declaraciones, esa no era la situación de Binance en ese momento. Ivette Espinoza, entonces directora ejecutiva de la ASFI, señaló por su parte que el reglamento no limita a las plataformas internacionales ni regula las operaciones P2P entre particulares.
Esto significa que, si surge un conflicto con Binance, el usuario no cuenta con un regulador boliviano que supervise directamente a la plataforma o responda por ella. En el P2P, la compraventa se realiza entre usuarios y Binance mantiene temporalmente los fondos del vendedor hasta que se confirma el pago. Las reclamaciones se tramitan dentro del propio servicio.
El boliviano sigue siendo la moneda de curso legal del país. Nadie está obligado a aceptar criptomonedas como medio de pago y los riesgos asociados a su utilización recaen sobre quienes participan en estas operaciones.
Qué empresas sí están bajo el marco de la ASFI
La regulación se centra en los proveedores de servicios de activos virtuales (PSAV) y otras empresas de tecnología financiera constituidas en Bolivia. La Unidad de Investigaciones Financieras creó en abril de 2025 un registro de PSAV, mientras que el Decreto Supremo 5384, aprobado el 7 de mayo, situó a las empresas de tecnología financiera bajo supervisión de la ASFI.
El organismo aprobó después su reglamento mediante la Resolución 540/2025, de 3 de julio. El proceso de adecuación, inicialmente previsto hasta el 31 de diciembre de 2025, se amplió al 30 de abril de 2026. Banexcoin fue la primera PSAV en obtener el certificado correspondiente, en febrero de 2026. Hasta el 28 de febrero también lo habían conseguido Taspri y Vita Solution.
La lista publicada por la ASFI al 30 de junio de 2026 incluía 17 empresas de tecnología financiera en proceso de adecuación, entre ellas esas tres compañías. Binance no figuraba en ella.
El crecimiento del mercado y las diferencias con un banco
El BCB utiliza datos de Binance para medir parte de la actividad del mercado local. Según el balance publicado el 27 de junio de 2025, el volumen de operaciones con activos virtuales pasó de 46,5 millones de dólares en el primer semestre de 2024 a 294 millones en el mismo periodo de 2025, un aumento superior al 630%. El acumulado desde la resolución de junio de 2024 alcanzó los 430 millones de dólares.
Además, hasta el 31 de mayo de 2025 se habían registrado 10.193 operaciones por 611 millones de bolivianos en el sistema financiero, de acuerdo con datos de la ASFI citados por el BCB.
Desde 2024, algunos bancos bolivianos, como Bisa y FIE, y la billetera Yasta, vinculada al Banco Unión, también ofrecen USDT. La diferencia principal es el marco de protección: estas entidades sí están supervisadas por la ASFI, aunque aplican límites diarios y, en algunos casos, restricciones horarias. Binance P2P opera durante todo el día y no fija topes generales, pero la protección depende de utilizar correctamente el sistema interno de la plataforma.
Para reducir riesgos, la fuente recomienda operar con vendedores verificados, revisar sus operaciones completadas y porcentaje de finalización, pagar desde una cuenta a nombre del usuario y no cerrar acuerdos fuera de Binance. También conviene conservar los comprobantes hasta recibir los USDT. Quienes compren y vendan activos virtuales con fines de lucro deben revisar, además, si están obligados a registrarse como PSAV ante la UIF.












