Las acciones de SpaceX subieron un 2,79% el martes, en una sesión marcada por un mensaje de Donald Trump en Truth Social sobre la Space Force estadounidense. La coincidencia reavivó la especulación entre los inversores, aunque la secuencia de los acontecimientos y otros factores del mercado dificultan atribuir el avance únicamente a la publicación del presidente.
El vínculo entre SpaceX y la Space Force
Trump afirmó que la Marina de Estados Unidos había retirado todas las minas del estrecho de Ormuz y advirtió a Irán de que no colocara nuevas. En el mismo mensaje señaló que Estados Unidos vigila cada metro cuadrado del estrecho mediante la Space Force.
La referencia tiene importancia para SpaceX por la relación comercial de la compañía con la estructura militar estadounidense. En mayo, la empresa recibió, a través del Space Systems Command, un contrato de 2.290 millones de dólares para construir una red militar de datos. En julio obtuvo además un pedido de 1.600 millones de dólares para realizar 18 lanzamientos del Falcon 9.
Estos acuerdos explican que los operadores examinaran de inmediato cualquier mención presidencial a la Space Force. Sin embargo, el mensaje de Trump no citó a SpaceX, no anunció un nuevo contrato ni hizo referencia a ningún programa concreto de la compañía.
La subida comenzó antes del mensaje
La evolución de la sesión ofrece una pista relevante. SpaceX ya avanzaba más de un 1% en la preapertura, mientras que la publicación de Trump llegó más tarde durante la mañana en Nueva York, aproximadamente una hora después de la apertura del mercado.
Además, las acciones habían perdido un 1,4% el lunes y terminaron aquella jornada en 135 dólares. En ese contexto, parte del repunte del martes pudo responder simplemente a un rebote técnico tras la caída previa. La cronología, por tanto, no encaja con una reacción causada exclusivamente por el mensaje presidencial.
También hubo otros elementos que pudieron influir en el ánimo del mercado. El 22 de agosto se conoció que Trump había comprado el 23 de junio acciones de SpaceX por un importe situado entre 15.001 y 50.000 dólares. La adquisición se produjo menos de dos semanas después de la salida a bolsa de la compañía.
Ese mismo martes, JPMorgan reiteró un precio objetivo de 240 dólares. La cifra implica un potencial alcista de casi el 80% frente al nivel citado en la información de referencia y pudo contribuir a reforzar la confianza de algunos inversores. Según TipRanks, 33 analistas sitúan de media su recomendación sobre SpaceX en “Moderate Buy”, con un precio objetivo medio de 228,59 dólares.
Un precedente distinto con Lockheed Martin
Trump ya había provocado movimientos bruscos en empresas del sector de defensa. En 2016, un tuit en el que cuestionaba los costes del programa F-35 generó pérdidas inmediatas de miles de millones de dólares en la capitalización bursátil de Lockheed Martin.
El episodio de SpaceX presenta diferencias sustanciales. En esta ocasión, el presidente no mencionó a la empresa por su nombre, no criticó un programa específico y tampoco comunicó la adjudicación de nuevos negocios. Su comentario se limitó a la Space Force dentro de un mensaje centrado en la situación geopolítica del estrecho de Ormuz.
La subida del 2,79% coincidió con la publicación, pero los datos disponibles apuntan a una explicación más amplia: el avance ya estaba en marcha antes del mensaje, la acción venía de caer el día anterior y existían catalizadores propios relacionados con contratos, recomendaciones de analistas y operaciones conocidas del mercado.










