El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha concedido a Elon Musk la Orden de la Libertad, una de las principales distinciones estatales del país, mientras Kiev intenta convencer al empresario para que permita el uso de Starlink en operaciones militares sobre territorio ruso.
La petición tiene una dimensión estratégica. Ucrania considera que el acceso a la red de satélites en esas zonas permitiría a sus drones coordinarse con mayor precisión para atacar instalaciones rusas desde las que se lanzan misiles. Según las informaciones publicadas, el asunto cobra importancia en un momento en el que el país estaría agotando sus reservas de interceptores estadounidenses Patriot.
Una condecoración para un aliado tecnológico
Zelenski entregó la distinción a Musk el miércoles. La Orden de la Libertad se concede principalmente a civiles y ciudadanos extranjeros que han realizado una contribución destacada a Ucrania. En el decreto presidencial, el reconocimiento se justifica por la aportación personal de Musk a la protección de vidas humanas y de la libertad, además de por su papel en el fortalecimiento de los vínculos entre Ucrania y Estados Unidos.
El empresario se incorpora así a una lista en la que ya figuran el expresidente estadounidense Joe Biden, el inversor George Soros y el presidente de Argentina, Javier Milei. En el caso de Musk, el reconocimiento está estrechamente relacionado con el papel que Starlink ha desempeñado en las comunicaciones y en la coordinación de las operaciones ucranianas en el frente.
La red de satélites se ha convertido en una infraestructura relevante para Ucrania desde el inicio de la invasión rusa. Su disponibilidad permite mantener comunicaciones en un escenario en el que las redes convencionales pueden verse interrumpidas o dañadas. Por eso, cualquier cambio en las condiciones de acceso puede tener efectos directos sobre las capacidades operativas de las fuerzas ucranianas.
Kiev busca extender el acceso a territorio ruso
La solicitud actual de Ucrania va más allá del uso de Starlink en sus propias posiciones. Kiev quiere que la red también esté disponible sobre territorio ruso cuando se emplee en operaciones militares ucranianas. Según el planteamiento ucraniano, esa cobertura ayudaría a mejorar la precisión de los drones contra instalaciones de lanzamiento de misiles y contribuiría a reducir nuevos ataques contra zonas residenciales e infraestructuras estratégicas.
Musk ya había bloqueado anteriormente esa posibilidad por temor a que una ampliación del servicio provocara una escalada del conflicto. Zelenski afirmó el domingo que el empresario ha mostrado últimamente una actitud más receptiva, aunque la fuente no precisa que se haya adoptado una decisión definitiva.
Un eventual cambio supondría una modificación relevante de la posición mantenida hasta ahora. En 2022, Musk limitó la disponibilidad de Starlink en torno a Crimea, territorio anexionado por Rusia. Aquella decisión afectó a los planes ucranianos para atacar a la flota rusa del mar Negro.
El control de Starlink, una pieza del conflicto
A comienzos de este año se produjo una situación inversa: Ucrania y sus aliados consiguieron persuadir a Musk para restringir el uso ruso de Starlink. Según las informaciones publicadas, esa medida complicó las comunicaciones de las tropas rusas desplegadas en el frente.
La entrega de la Orden de la Libertad se produce, por tanto, mientras Ucrania reconoce públicamente la contribución de Musk y trata al mismo tiempo de obtener una autorización con posibles consecuencias militares. Starlink no solo sostiene parte de las comunicaciones ucranianas: las decisiones sobre su cobertura se han convertido en un factor que puede influir en la coordinación de operaciones y en el equilibrio tecnológico del conflicto.











