Nvidia sube más de un 7% en la negociación previa a la apertura de Wall Street y da impulso a los futuros de los principales índices tecnológicos estadounidenses. La reacción del mercado llega después de que el fabricante de chips presentara unos resultados trimestrales por encima de las previsiones y, sobre todo, unas perspectivas de crecimiento especialmente sólidas para los próximos años.
Los futuros del Nasdaq 100 avanzan alrededor de un 1%, mientras que los del S&P 500 suman un 0,4%. El movimiento refleja una recuperación de la confianza inversora en torno a la continuidad del ciclo de inversión en inteligencia artificial, una de las principales fuerzas que han sostenido al sector tecnológico.
Las previsiones de Nvidia superan las expectativas
El principal catalizador de la subida de Nvidia no está solo en las cifras del trimestre, sino en la previsión para su ejercicio fiscal 2028. La compañía calcula que sus ingresos crecerán alrededor de un 70%, frente al avance del 44% que esperaban los analistas.
En el último trimestre, Nvidia registró unos ingresos de 96.200 millones de dólares, por encima de los 92.200 millones previstos por el mercado. La división de centros de datos, clave para el negocio de inteligencia artificial, aumentó sus ingresos un 117% interanual, hasta alcanzar los 89.000 millones de dólares.
Estos datos ofrecen una respuesta, al menos de momento, a una de las principales dudas que afronta el mercado: si las enormes inversiones de las grandes tecnológicas en centros de datos, chips e infraestructura de inteligencia artificial podrán mantenerse durante más tiempo. Nvidia apenas percibe señales de que sus clientes estén reduciendo ese gasto.
Su consejero delegado, Jensen Huang, destacó que la demanda de los chips de inteligencia artificial de la compañía continúa aumentando. Estos procesadores se utilizan en los centros de datos donde se entrenan y ejecutan modelos de IA, por lo que la evolución de sus pedidos se considera una referencia para medir la intensidad del ciclo inversor.
El optimismo se extiende por el sector tecnológico
El avance previo a la apertura no se limita a Nvidia. Salesforce sube cerca de un 12% después de presentar unas previsiones sólidas que han reforzado la confianza de los inversores en su posición dentro del mercado de la inteligencia artificial.
En el segmento de los semiconductores y la memoria, Kioxia y Sandisk han anunciado una inversión conjunta de 31.000 millones de dólares para ampliar la producción de memoria flash. El proyecto responde a la creciente demanda asociada a las aplicaciones de IA y añade otro elemento al repunte general de las compañías vinculadas a esta tecnología.
El comportamiento de Nvidia y del resto del sector devuelve el foco a la capacidad de la inteligencia artificial para seguir impulsando los beneficios empresariales. Sin embargo, el mismo proceso de inversión que favorece a la renta variable también puede complicar el escenario para la política monetaria estadounidense.
La inversión en IA añade presión al escenario de tipos
El gasto en centros de datos, chips y otras infraestructuras está respaldando la economía de Estados Unidos, pero los inversores también valoran la posibilidad de que los tipos de interés tengan que permanecer elevados durante más tiempo. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años sube este jueves unos dos puntos básicos, hasta el 4,67%.
A esta preocupación se suman los precios de las materias primas. El trigo ha vuelto a marcar un máximo histórico y la energía continúa en niveles elevados, lo que mantiene abiertas las dudas sobre nuevas presiones inflacionistas.
La atención se trasladará ahora a la Reserva Federal. Su presidente, Kevin Warsh, intervendrá el viernes en el simposio económico de Jackson Hole, donde los inversores esperan encontrar más pistas sobre la evolución de los tipos. Un crecimiento económico resistente y una inflación persistente podrían limitar el margen para futuros recortes.
Por ahora, el mercado prioriza el impulso de los resultados empresariales. La subida de Nvidia y el avance de los futuros del Nasdaq vuelven a colocar al rally de la inteligencia artificial en el centro de la sesión de Wall Street.










