Bitcoin pierde un 1,61% en las últimas 24 horas y se mueve en torno a los 77.500 dólares, después de haber alcanzado los 79.000 dólares. Al mismo tiempo, el Brent se aproxima a los 95 dólares por barril, en un mercado condicionado por el tercer día consecutivo de ataques entre Irán y Estados Unidos.
El petróleo vuelve a tensionar a los mercados
La escalada militar está impulsando al alza el precio del crudo. El Brent cotiza cerca de los 95 dólares, un nivel que vuelve a introducir incertidumbre sobre la evolución de la inflación y sobre la respuesta que pueda adoptar la Reserva Federal estadounidense.
El encarecimiento del petróleo puede complicar las perspectivas de los mercados financieros porque afecta a la trayectoria esperada de los precios. Esa incertidumbre también alcanza a Bitcoin, que en esta sesión retrocede tras no poder mantener el avance hasta los 79.000 dólares.
La atención se concentra especialmente en el estrecho de Ormuz. Según la información disponible, apenas transitan barcos por esta vía, mientras el Brent se mantiene alrededor de los 95 dólares. La situación contrasta con la valoración expresada por Donald Trump sobre la posición de Estados Unidos en el conflicto.
Trump asegura que Estados Unidos controla el estrecho
En una publicación en Truth Social, Trump afirmó que Estados Unidos se encuentra en una posición excelente frente a Irán y sostuvo que no está tratando de presionar al país para que regrese a la mesa de negociación.
“Creo que nuestra posición es ahora mucho mejor, con un control casi total del estrecho de Ormuz y su economía hundiéndose por completo”, señaló el presidente estadounidense.
La evolución del tráfico marítimo y del precio del petróleo deja abierta la cuestión sobre el alcance real de ese control. Por ahora, el mercado sigue reflejando una elevada tensión en una de las principales rutas vinculadas al suministro de crudo.
El mercado laboral de Estados Unidos, próxima referencia
Bitcoin y Wall Street también esperan nuevos datos sobre el mercado laboral estadounidense. Para el viernes 4 de septiembre están previstas varias referencias, entre ellas la creación de empleo privado, la tasa de paro y la evolución de los salarios.
Estos indicadores permitirán evaluar la salud del empleo en Estados Unidos y podrían influir en la percepción sobre el margen de maniobra de la Reserva Federal para subir los tipos de interés. El mercado seguirá especialmente la creación de empleo, después de que esta decepcionara el mes pasado.
Si volviera a mostrar debilidad, el margen para nuevas subidas de tipos podría reducirse de nuevo. Esa expectativa, junto con la presión del petróleo y la incertidumbre geopolítica, forma el telón de fondo de la caída diaria de Bitcoin y de la evolución de los mercados financieros.










