La presidenta de la Reserva Federal de Cleveland, Beth Hammack, considera que el banco central estadounidense debe volver a subir los tipos de interés para contener una inflación que, a su juicio, sigue siendo demasiado elevada. La responsable sostiene que el nivel actual de los tipos todavía no está enfriando lo suficiente la economía de Estados Unidos.
Hammack reclama una política monetaria más restrictiva
“Ha llegado el momento de actuar”. Con ese mensaje, publicado el viernes en LinkedIn, Hammack defendió la necesidad de elevar el precio del dinero. Su valoración se basa tanto en los últimos indicadores económicos como en las conversaciones que mantiene con empresas de su región, según explicó.
La banquera central puso como ejemplo el caso de un fabricante del noreste de Ohio. La empresa le habría trasladado que los precios de numerosas materias primas y otros costes de producción han aumentado más de un 10%. En opinión de Hammack, este tipo de presiones confirma que la política monetaria aún no está ejerciendo suficiente presión sobre la actividad.
La presidenta de la Fed de Cleveland mantiene desde hace tiempo una posición favorable a un endurecimiento adicional. En julio fue una de las tres responsables que votaron en contra de mantener los tipos sin cambios. En aquella ocasión ya defendió una subida.
El mercado eleva la posibilidad de una subida en septiembre
Las declaraciones se producen después de que Estados Unidos publicara el viernes un informe de empleo que resultó mejor de lo previsto y fue descrito como sorprendentemente sólido. Un mercado laboral resistente ofrece a la Reserva Federal más margen para mantener o intensificar su lucha contra la inflación, al no mostrar todavía un deterioro suficiente como para obligar al banco central a relajar su postura.
Los inversores sitúan ahora en algo más del 60% la probabilidad de que la Fed suba los tipos en su reunión de los días 15 y 16 de septiembre. Esa estimación refleja el cambio en las expectativas tras conocerse los datos de empleo y añade presión al debate interno del banco central.
La decisión tendrá también implicaciones para los mercados financieros. Unos tipos más elevados suelen aumentar la presión sobre la renta variable y sobre los activos considerados de mayor riesgo, entre ellos Bitcoin (BTC) y otras criptomonedas. La fuente no cuantifica el impacto esperado sobre estos mercados, pero sí los identifica como especialmente sensibles a un endurecimiento de las condiciones financieras.
Una de las últimas señales antes de la reunión
El momento de la publicación resulta relevante porque, a partir de la medianoche del viernes, comienza el periodo de silencio habitual previo a las decisiones sobre política monetaria. Durante ese intervalo, los responsables de la Fed no pueden pronunciarse públicamente sobre los tipos.
Las palabras de Hammack quedan así entre las últimas señales públicas procedentes del banco central antes de la reunión de septiembre. Su postura no determina el resultado de la votación, pero muestra que dentro de la Reserva Federal persisten voces que consideran insuficiente el nivel actual de los tipos mientras la inflación no descienda con mayor claridad.











