Singapur ha puesto en consulta pública un nuevo marco para las stablecoins que exigiría a sus emisores mantener reservas equivalentes al 100% de los tokens en circulación y les impediría pagar intereses u ofrecer recompensas vinculadas a su tenencia. La Autoridad Monetaria de Singapur (MAS) busca que estos activos funcionen como medios de pago, no como productos destinados a generar rentabilidad.
La propuesta aproxima la regulación de la ciudad-Estado a la orientación adoptada por Estados Unidos y la Unión Europea. Al mismo tiempo, la MAS estudia permitir el reconocimiento de algunas stablecoins extranjeras siempre que estén sometidas a normas consideradas suficientemente equivalentes a las singapurenses.
Reservas separadas y disponibles para los reembolsos
El requisito central del proyecto es que los emisores mantengan en todo momento activos suficientes para cubrir la totalidad de las stablecoins emitidas. Esas reservas deberán permanecer separadas del patrimonio propio de la empresa y solo podrán custodiarse en entidades financieras que dispongan de las licencias correspondientes.
La intención del supervisor es reducir el riesgo de que los titulares encuentren dificultades al canjear sus tokens. Las reservas tendrán que estar disponibles tanto para atender los reembolsos como para proteger los fondos gestionados durante ese proceso.
La MAS también delimita el uso que espera para estos activos. Según la propuesta, las stablecoins pueden desempeñar una función en los pagos, pero no deberían utilizarse como productos de inversión ni para obtener una rentabilidad similar a la de un depósito bancario. Por ese motivo, los emisores no podrían ofrecer intereses ni otros beneficios directamente asociados a la tenencia de una stablecoin.
Un enfoque alineado con Estados Unidos y MiCA
Singapur no es el único mercado que pretende separar las stablecoins de los productos remunerados. La fuente señala que la GENIUS Act de Estados Unidos prohíbe a los emisores pagar intereses o rendimientos a los titulares. En la Unión Europea existen limitaciones similares bajo el Reglamento sobre los Mercados de Criptoactivos, conocido como MiCA.
Para Ho Hern Shin, subdirector gerente de supervisión financiera de la MAS, unas stablecoins sometidas a reglas claras podrían convertirse en un mecanismo de liquidación para los mercados financieros tokenizados. El objetivo, según su posición, sería aprovechar ese potencial sin trasladar riesgos excesivos a los usuarios ni al conjunto del sistema financiero.
El posible reconocimiento de stablecoins extranjeras añade una dimensión internacional al proyecto, aunque todavía quedan aspectos por concretar. La MAS no ha definido cómo se aplicaría exactamente ese régimen de equivalencia, quién asumiría la responsabilidad cuando una stablecoin fuera emitida conjuntamente por varias partes ni si los emisores que ya operan en Singapur dispondrían de un periodo transitorio.
Pruebas con RLUSD dentro del entorno regulado
El debate regulatorio avanza mientras el sector financiero del país ya experimenta con stablecoins bajo supervisión. Ripple analiza el uso de su activo Ripple USD (RLUSD) para sustituir procesos de pago lentos y manuales en el comercio internacional.
La prueba se desarrolla en un entorno del banco central que permite a las empresas ensayar tecnologías financieras bajo condiciones controladas. El piloto forma parte de BLOOM, una iniciativa de la MAS centrada en nuevas formas de liquidar pagos y transacciones mediante pasivos bancarios tokenizados y stablecoins reguladas.
La consulta actual permanecerá abierta hasta el 16 de octubre. La autoridad prevé publicar más adelante otra consulta específica sobre regulación adicional, pero todavía no ha comunicado cuándo entraría en vigor el nuevo marco. La MAS ya había abierto una primera consulta sobre stablecoins en octubre de 2022 y publicó en agosto de 2023 su respuesta a las observaciones recibidas.












