Las recompras y las quemas de tokens están introduciendo una lógica más parecida a la de las acciones en una parte del mercado de criptomonedas. Cada vez más proyectos destinan una parte de sus ingresos a comprar sus propias monedas en el mercado y retirarlas después de circulación, una fórmula que vincula el uso de la plataforma con la evolución de su token.
El mecanismo simplifica una relación que durante años resultó difícil de seguir. Si una plataforma atrae más actividad, genera más ingresos; si esos ingresos se utilizan para recomprar tokens, se destruyen parte de las unidades disponibles. Con el mismo número de compradores potenciales y una oferta menor, el activo recibe un apoyo derivado de la actividad económica del protocolo.
Según datos de DefiLlama, en los últimos 30 días se destinaron 149,33 millones de dólares a los tenedores de tokens. En el conjunto de 2026, la cifra ronda los 640 millones de dólares, aproximadamente un 17% más que un año antes.
Un cambio favorecido por el giro regulatorio en Estados Unidos
Durante años, muchos proyectos evitaron vincular directamente sus ingresos con sus monedas. Bajo la anterior dirección de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), repartir ingresos entre los tenedores de tokens podía interpretarse rápidamente como una emisión no autorizada de valores. La alternativa habitual consistía en ofrecer tokens con derechos de voto, pero sin participación en los ingresos.
Ese marco ha empezado a cambiar, según la fuente, y los proyectos están probando fórmulas que conectan de manera más visible sus ingresos con el valor económico de sus tokens. La comparación con las acciones surge por esa razón: la actividad de una plataforma deja de ser un dato aislado y pasa a tener un efecto más directo sobre la oferta de la moneda.
Uniswap ilustra la mecánica de las recompras
Uniswap ofrece uno de los ejemplos más claros. Los usuarios pagan una comisión cuando intercambian una moneda por otra en la plataforma. La mayor parte de ese dinero se distribuye entre los proveedores de liquidez, que aportan fondos para que puedan ejecutarse las operaciones. Durante el último mes recibieron el 91% de los más de 100 millones de dólares abonados en comisiones.
El resto queda en la plataforma y se utiliza para recomprar tokens UNI y quemarlos. Uniswap aplicó este sistema por primera vez el 28 de diciembre de 2025, después de una votación de su comunidad. El volumen de negociación aumentó con la popularidad de la nueva red blockchain del bróker estadounidense Robinhood, lo que elevó los ingresos del protocolo. En las últimas semanas, el precio de UNI se duplicó, según la información de referencia.
En los últimos 30 días, Uniswap destinó 11,72 millones de dólares a estas recompras. La cifra lo sitúa en quinto lugar entre los proyectos con mayor volumen de compras de sus propios tokens.
Hyperliquid lidera las recompras, pero no equivale a tener acciones
Hyperliquid encabeza la clasificación con 55,53 millones de dólares en 30 días. La plataforma, que también dispone de su propia blockchain, envía el 99% de las comisiones de negociación a un fondo que recompra HYPE. Canton, una red de liquidación, ocupa el segundo puesto con 49,33 millones: en su caso, todas las comisiones recaudadas se queman.
Por detrás aparecen Pump.fun, con 26,31 millones, y Tron, con 24,36 millones. El listado se completa con proyectos como Aerodrome, Pons, Aster, PancakeSwap, Jupiter, Sky y Lighter, que se sitúan entre los 2 y los 5 millones de dólares mensuales.
Las blockchains Ethereum y Solana aplican un modelo diferente. Sus usuarios pagan comisiones por transacción y solo una parte fija se retira de circulación. En 30 días, Ethereum quemó 5,11 millones de dólares y Solana, 2,23 millones. Solana pretende elevar su quema diaria desde unos 650 SOL hasta entre 7.500 y 9.000 SOL.
La semejanza con las acciones, sin embargo, tiene límites. Un accionista posee jurídicamente una parte de una empresa. Los titulares de UNI pueden votar propuestas, pero la documentación de Uniswap señala que no tienen un derecho individual ni proporcional sobre los ingresos. Además, el mecanismo de comisiones de Uniswap podría desactivarse mediante otra votación de la comunidad.










