Apple afronta hoy una de sus presentaciones más relevantes para el iPhone en los últimos años con el estreno previsto de su primer modelo plegable, acompañado por los nuevos iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max. El mercado, sin embargo, recibe el evento con cautela: las acciones de la compañía caían un 1,17% antes de la presentación, hasta los 316,22 dólares.
El movimiento supondría el mayor cambio de diseño de la gama desde la llegada del iPhone X en 2017. La cotización se apoyaba en la media móvil exponencial de 21 días, según los datos recogidos por TradingView, aunque esa referencia técnica no ha impedido el descenso previo al evento.
Un estreno decisivo para John Ternus
La presentación también marcará la primera gran prueba de hardware para John Ternus como consejero delegado de Apple. Ternus asumió el cargo el 1 de septiembre, tomando el relevo de Tim Cook, y afronta su primer lanzamiento de gran impacto con la tarea de convencer a los consumidores de que el formato plegable justifica el salto frente a los modelos tradicionales.
Apple modificará además su calendario habitual de producto. La compañía dejará fuera este otoño el iPhone 18 estándar, cuyo lanzamiento se espera para la primavera de 2027. De este modo, el foco quedará concentrado en los modelos Pro, de mayor precio, y en el nuevo dispositivo plegable.
La decisión llega en un contexto de encarecimiento de la memoria y de otros componentes. Ante esa presión, Apple apuesta por vender una mayor proporción de dispositivos prémium, con márgenes más elevados. La estrategia convierte al iPhone plegable y a los modelos Pro en piezas centrales para sostener el negocio durante esta fase del ciclo de producto.
El reto de combinar diseño e inteligencia artificial
Se espera que todos los nuevos dispositivos incorporen el chip A20 Pro. Apple vinculará ese procesador a mejoras de inteligencia artificial ejecutadas en el propio dispositivo, con especial atención a Siri.
La IA es uno de los argumentos más delicados para la compañía. Apple ha recibido críticas en los últimos años por el retraso acumulado frente a sus rivales en este ámbito. Por eso, el plegable tendrá que defenderse con una propuesta doble: un formato de hardware completamente nuevo y una experiencia de inteligencia artificial más sólida integrada en el equipo.
Si la compañía logra comunicar ambas novedades de forma convincente, el lanzamiento podría contribuir a reactivar el ciclo de renovación del iPhone. Esa posibilidad, no obstante, forma parte de las expectativas asociadas al evento y todavía no se refleja en una reacción bursátil positiva previa a la presentación.
China eleva la presión competitiva
El estreno se produce mientras los fabricantes chinos aceleran en el segmento de los plegables. Huawei presentó justo antes del evento de Apple un teléfono de triple plegado con un precio de entre 2.980 y 3.725 dólares. Xiaomi lanzó ese mismo día un modelo compacto desde unos 1.540 dólares.
China será un mercado especialmente relevante para medir el impacto del nuevo iPhone. Huawei lideró allí el mercado de smartphones durante el trimestre pasado, con una cuota del 22,6%. Apple alcanzó el 18,1%, mientras que Xiaomi obtuvo el 12,4%.
En ese escenario, el primer iPhone plegable no representa únicamente la entrada de Apple en una nueva categoría de producto. También supone un intento de recuperar terreno frente a competidores que ya cuentan con una posición consolidada en uno de los mercados más importantes para los teléfonos de gama alta.










