Bitcoin, el oro y los principales futuros de Wall Street reaccionaron a la baja después de que Estados Unidos publicara un índice de precios de producción (PPI) algo más elevado de lo esperado. El dato ha reforzado las expectativas de que la Reserva Federal pueda subir los tipos de interés la próxima semana, una posibilidad que ya se refleja en el mercado de deuda.
El PPI supera las previsiones
El índice general de precios de producción aumentó un 5,4% interanual, frente al 5,3% que anticipaban los economistas. El indicador mide los precios que reciben las fábricas, los agricultores y los proveedores de servicios por sus productos antes de que lleguen al consumidor final, por lo que se utiliza como una referencia adelantada de las presiones inflacionistas.
La lectura no fue negativa en todos sus componentes. El PPI subyacente mensual, que excluye los elementos más volátiles, avanzó un 0,2%, por debajo del 0,3% previsto. Sin embargo, en términos interanuales alcanzó el 4,6%, su nivel más alto desde junio.
La oficina estadística estadounidense también revisó al alza los datos correspondientes a julio, tanto en el índice general como en el subyacente. Tras la revisión, el PPI general interanual pasó del 4,8% al 5,4%, un incremento de 0,6 puntos porcentuales. El componente subyacente registró un avance más limitado, de 0,3 puntos.
Una parte relevante de la aceleración está relacionada con el petróleo y otros precios observados en los surtidores y los estantes. Estos componentes pueden revertir con rapidez, pero el crudo lleva tiempo subiendo con fuerza tras la nueva escalada de la guerra entre Irán y Estados Unidos. El presidente Donald Trump afirmó el día anterior que no tiene intención de buscar un acuerdo, al menos hasta las elecciones de mitad de mandato.
El mercado eleva la probabilidad de una subida de tipos
La reacción más clara se produjo en el mercado de bonos. La rentabilidad del bono estadounidense a dos años registró un fuerte repunte, una señal de que los operadores atribuyen ahora una mayor probabilidad a una subida de los tipos oficiales.
Según los datos de CME Group recogidos en la fuente, el 65,8% del mercado de futuros descuenta actualmente una subida de tipos. A primera hora de la sesión, esa proporción se situaba ligeramente por encima del 60%.
El mecanismo es conocido: cuando la deuda pública ofrece una remuneración más atractiva, disminuye el incentivo para asumir riesgo en otros activos. Esa competencia de los bonos del Tesoro afecta especialmente a mercados sensibles a las condiciones de liquidez y a las expectativas de tipos, como las criptomonedas, el oro y la renta variable tecnológica.
Bitcoin y los índices tecnológicos, en negativo
Bitcoin retrocedió un 0,90%, desde los 77.700 hasta los 77.000 dólares. El oro cayó un 0,88%, aunque posteriormente recuperó parte del descenso. En Wall Street, los futuros del S&P 500 perdieron un 0,31%, mientras que los del Nasdaq 100 bajaron un 0,52%.
El mercado tendrá ahora una nueva referencia para evaluar si la presión de los precios se está trasladando al conjunto de la economía: el índice de precios al consumo (CPI), cuya publicación está prevista para mañana. La evolución de la inflación subyacente será especialmente relevante para determinar cuánto del repunte responde al petróleo y cuánto refleja una presión más persistente.











