Donald Trump ha vuelto a amenazar a Irán con una respuesta militar si Teherán reanuda actividades relacionadas con su programa nuclear en Pickaxe Mountain, un complejo subterráneo situado cerca de la instalación de Natanz. El presidente estadounidense advirtió de que Washington vigila el enclave y pidió a Irán que no intente “hacerse el listo” en esa zona.
La advertencia llega después de que nuevas imágenes por satélite hayan mostrado un fuerte incremento de la actividad alrededor de la montaña. El emplazamiento ha adquirido especial relevancia porque figura entre los lugares donde Irán podría conservar componentes de su programa nuclear, aunque las imágenes disponibles no permiten determinar qué ocurre exactamente bajo tierra.
Más tráfico y posibles trabajos en el interior
Investigadores del Center for Strategic and International Studies (CSIS) han analizado las imágenes recientes de Pickaxe Mountain. Según su evaluación, durante 2026 se registró en las carreteras próximas al complejo un nivel de tráfico superior al observado hasta ahora.
El cambio no se limita al volumen de actividad. El CSIS señala que, mientras las labores anteriores parecían concentrarse principalmente en la excavación del emplazamiento, ahora hay indicios de posibles trabajos en el interior de la montaña. También se observa un refuerzo de las estructuras exteriores.
La información obtenida por satélite, sin embargo, no basta para confirmar que Irán haya trasladado centrifugadoras al complejo. Estas máquinas se emplean para enriquecer uranio y son una pieza central de cualquier programa nuclear, pero el CSIS no ha podido verificar su presencia en Pickaxe Mountain ni determinar si el país está reconstruyendo allí su capacidad nuclear.
Irán niega que esté desarrollando armas nucleares y sostiene que su programa tiene fines pacíficos. El aumento de la actividad en torno a la montaña se considera sospechoso, pero por sí solo no demuestra que el enclave esté siendo utilizado para fabricar armamento nuclear.
Un nuevo foco de tensión tras los ataques de junio
La preocupación de Washington se explica también por los antecedentes del lugar. Pickaxe Mountain se encuentra cerca de Natanz, una de las principales instalaciones nucleares iraníes, que sufrió graves daños. En junio de 2025, Estados Unidos atacó además instalaciones nucleares en Natanz, Fordow e Isfahán.
Trump ha defendido en repetidas ocasiones que Irán no debe desarrollar armas nucleares y presentó aquellas operaciones militares como necesarias para impedirlo. En ese contexto, una eventual actividad nuclear en Pickaxe Mountain podría convertirse de nuevo en un argumento para una intervención estadounidense.
El presidente afirmó el miércoles que Estados Unidos respondería con contundencia si Irán lleva a cabo en el enclave actividades que Washington considere una amenaza. Sus declaraciones no precisan qué tipo de operación podría desencadenar una respuesta ni cuándo se produciría.
La escalada militar se extiende a la región
La advertencia sobre Pickaxe Mountain se produce mientras el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán vuelve a intensificarse. Esta semana, Irán lanzó misiles contra una base militar situada en Jordania y utilizada por tropas estadounidenses. También se registraron nuevos ataques contra buques en las inmediaciones del estrecho de Ormuz.
Teherán ha asegurado que está dispuesto a aumentar todavía más la intensidad del conflicto si Washington mantiene los ataques contra territorio iraní y contra infraestructuras consideradas clave. Irán sostiene que dispone de capacidad militar suficiente para prolongar la guerra durante un periodo extenso, mientras que dentro del Gobierno estadounidense se contempla incluso la posibilidad de que el enfrentamiento dure años.











