El Senado de Estados Unidos afrontará el martes 15 de septiembre una votación decisiva para el futuro de la Digital Asset Market Clarity Act, conocida como CLARITY Act. El proyecto necesita 60 votos para avanzar hacia el debate formal, en un momento en el que su respaldo político se ha debilitado y aumentan las dudas sobre su aprobación este año.
Bessent pide mantener abiertas las negociaciones
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha instado a los senadores a continuar trabajando en la norma pese a las diferencias que todavía separan a los grupos políticos y al sector financiero. El Senado retomará su actividad la próxima semana, tras el receso de verano, y la votación del 15 de septiembre será uno de sus primeros asuntos relevantes.
“Insto encarecidamente a todos a seguir negociando, apoyar la moción para avanzar y continuar con el proceso legislativo”, escribió Bessent en X. A juicio del secretario, un nuevo bloqueo transmitiría una señal preocupante sobre la posición de Estados Unidos como potencia dentro de la industria de las criptomonedas.
La CLARITY Act pretende establecer por primera vez un marco federal amplio para los activos digitales. Entre sus objetivos está delimitar qué reglas deben cumplir las empresas del sector y qué organismos supervisores deben asumir la responsabilidad sobre sus actividades.
La regulación de las stablecoins, uno de los puntos de fricción
El proyecto superó en mayo el trámite en el comité bancario del Senado, pero desde entonces ha encontrado una resistencia mayor. Las objeciones proceden principalmente de legisladores demócratas y de representantes de la banca, que cuestionan algunos elementos centrales de la propuesta.
Uno de los debates más sensibles afecta a las stablecoins. Los críticos temen que las compañías de criptomonedas puedan ofrecer rentabilidad asociada a estos activos sin quedar sometidas a requisitos equivalentes a los que afrontan los bancos tradicionales. Ese desacuerdo ha dificultado la construcción de un respaldo suficiente para superar la votación.
La iniciativa sí recibió un movimiento favorable a comienzos de septiembre. El día 3, la National Sheriffs’ Association retiró su oposición y pasó a mantener una posición neutral respecto a la CLARITY Act. El cambio, sin embargo, no ha despejado las incertidumbres sobre el resultado de la votación.
Un rechazo complicaría la aprobación en 2026
Si la propuesta no consigue los 60 votos necesarios el martes, sus opciones de convertirse en ley este año se reducirían de forma significativa. Además, las elecciones de noviembre podrían alterar la composición del Congreso y añadir más tiempo al proceso legislativo.
La estimación de Galaxy refleja precisamente el deterioro de las expectativas. La firma calculaba el 22 de mayo que la probabilidad de aprobación en 2026 era del 75%. Ahora la sitúa en el 10%, después de haber revisado esa previsión a la baja en varias ocasiones durante los últimos meses.
El fracaso de la CLARITY Act no implicaría necesariamente la ausencia de nuevas reglas para el mercado de criptomonedas. Brian Armstrong, consejero delegado de Coinbase, sostiene que, en ese escenario, la Securities and Exchange Commission (SEC) y la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) podrían presentar sus propias normas. Por ahora, el foco está en si el Senado permite que el proyecto avance al siguiente paso de su tramitación.










