La Comisión de Bolsa y Valores de Tailandia ha propuesto limitar las transferencias de stablecoins realizadas a través de operadores de criptoactivos autorizados. Si la medida sale adelante, los tokens que entren o salgan de una cuenta solo podrán proceder de una cartera o cuenta verificada como propiedad del propio cliente. El envío o la recepción desde la cartera de otra persona quedaría prohibido en esas plataformas.
La iniciativa se encuentra todavía en fase de consulta pública y no constituye una norma en vigor. La junta de la SEC tailandesa aprobó los principios de la propuesta el 3 de septiembre, mientras que el proceso de consulta se abrió el 11 de septiembre. Los interesados podrán presentar comentarios hasta el 25 de septiembre de 2026. La autoridad no ha fijado una fecha de entrada en vigor.
Una condición de titularidad para depósitos y retiradas
El requisito se aplicaría cuando una stablecoin cruza la frontera de un operador de activos digitales supervisado por la SEC. Para ingresar tokens en una cuenta, el origen tendría que ser una cuenta bancaria, una cuenta de operador o una cartera previamente verificada como perteneciente al cliente. Las retiradas estarían sujetas a la misma lógica: solo podrían dirigirse a una cuenta o cartera cuya titularidad correspondiera al usuario.
En la práctica, un cliente no podría utilizar una plataforma tailandesa regulada para recibir USDT desde la cartera de otra persona ni para enviar esa stablecoin a un tercero. La restricción no afectaría a las transferencias entre particulares que se desarrollen por completo fuera de los operadores supervisados, según el planteamiento publicado por la autoridad.
La propuesta también exigiría que el valor de las transferencias guardase coherencia con la fuente de ingresos y la situación financiera del cliente. Además, los movimientos de entrada y salida tendrían un límite de 5 millones de baht al día por persona y por operador.
Límites, excepciones y aspectos aún abiertos
Ese tope no se aplicaría a las transferencias entre cuentas de clientes de operadores supervisados por la SEC cuando ambas entidades cumplan con la Travel Rule, el conjunto de requisitos que obliga a recopilar y transmitir información sobre las partes de una transferencia. La consulta contempla asimismo excepciones para determinadas operaciones empresariales de los operadores, algunas entidades autorizadas por el Banco de Tailandia y los creadores de mercado de los pares entre stablecoins y baht.
El texto no aclara si esas exenciones al límite diario modificarían también el requisito de que emisor y receptor sean el mismo titular. La propia fase de consulta podría aportar detalles sobre la aplicación práctica de la medida, incluidos los procedimientos de verificación de las carteras externas.
La SEC justifica la propuesta por el fuerte crecimiento del volumen y del valor de las operaciones con stablecoins, especialmente las realizadas con USDT. La autoridad vincula determinados patrones observados con riesgos de blanqueo de capitales, ciberdelincuencia y elusión de las normas aplicables a las transferencias internacionales de dinero.
Una exigencia adicional a la futura Travel Rule
El control de titularidad planteado para las stablecoins sería independiente de la Travel Rule ya finalizada en Tailandia. Esa normativa obliga a los operadores de activos digitales a recabar información sobre las partes de una transferencia, comprobar a las entidades contraparte y verificar la propiedad o el control de determinadas carteras autocustodiadas. Su entrada en vigor está prevista para el 27 de febrero de 2027.
La nueva propuesta añadiría una condición más estricta en las operaciones que conectan una plataforma regulada con una cartera externa: no bastaría con identificar al remitente o al destinatario, sino que la cuenta externa tendría que pertenecer al propio cliente del operador. Hasta que la SEC publique unas reglas definitivas, el requisito de titularidad común sigue siendo solo una propuesta.







