El auge de la inteligencia artificial está poniendo en riesgo el objetivo de Donald Trump de convertir a Estados Unidos en la principal potencia mundial de la minería de Bitcoin. Los mineros estadounidenses están redirigiendo parte de su electricidad, sus centros de datos y su capacidad informática hacia la IA, un negocio que ofrece mayores ingresos que la minería de criptomonedas.
El giro se produce mientras una parte creciente de la actividad minera vuelve a ganar peso en China y Rusia. Incluso American Bitcoin, la compañía respaldada por la familia Trump, atraviesa un periodo complicado: acumula tres trimestres consecutivos de pérdidas y sus acciones han caído alrededor de un 90% en el último año.
La inteligencia artificial compite por la misma infraestructura
Durante la campaña electoral de 2024, Trump defendió que Estados Unidos debía producir la mayor cantidad posible de Bitcoin (BTC). Entre sus objetivos estaba impedir que China recuperase una posición dominante en la minería, después de que Pekín prohibiera esta actividad en 2021.
El problema para ese plan es que los mineros estadounidenses disponen precisamente de algunos de los recursos que más necesitan las empresas de inteligencia artificial: grandes instalaciones, acceso a abundante electricidad y una infraestructura informática capaz de operar a gran escala. Para muchas compañías, utilizar esos activos en servicios de IA resulta ahora más rentable que destinarlos a validar transacciones de Bitcoin.
Los datos de Luxor Technology reflejan el cambio. Según el proveedor de servicios de minería, la red utiliza actualmente un 18% menos de potencia de cálculo que en octubre del año pasado. La reducción es especialmente acusada entre las empresas mineras estadounidenses cotizadas.
“La mayor caída la vemos en las compañías cotizadas de Estados Unidos, porque están destinando su energía a la IA”, afirma Ethan Vera, director de operaciones de Luxor. La firma espera que la tendencia continúe y prevé que, para finales de este año, los mineros cotizados obtengan incluso la mayor parte de sus ingresos de la inteligencia artificial.
La minería de Bitcoin también afronta un entorno menos favorable. Aunque el precio de la criptomoneda ha registrado un repunte reciente, desde el máximo alcanzado en octubre de 2025 se ha evaporado alrededor de un billón de dólares de valor de mercado. Los ingresos de los mineros, además, siguen bajo presión.
China y Rusia recuperan peso en la red
Estados Unidos se convirtió en uno de los grandes beneficiarios de la salida de mineros de China tras la ofensiva regulatoria de Pekín. Compañías como MARA Holdings y Riot Platforms ampliaron entonces sus operaciones con rapidez. Ahora, sin embargo, parte de aquella actividad parece desplazarse de nuevo hacia otros mercados.
Una señal de este cambio aparece en Foundry USA, uno de los pools de minería más utilizados por las empresas estadounidenses. Su participación en la potencia total de cálculo de la red de Bitcoin ha descendido desde más de un tercio hasta alrededor del 26%.
Para Luxor, esa evolución sugiere que Estados Unidos está perdiendo gradualmente peso en la minería, mientras China y Rusia vuelven a aumentar su presencia. El movimiento no implica que la actividad desaparezca del país, pero sí que compite por la energía y los centros de datos con una industria de crecimiento más rápido.
Los fabricantes también giran hacia la IA
El atractivo de la inteligencia artificial alcanza incluso a los proveedores de equipos especializados. Auradine, una compañía estadounidense dedicada inicialmente a la tecnología para minería, cambió su nombre en marzo a Velaura AI y orientó su actividad hacia la infraestructura de IA. En agosto captó 110 millones de dólares y alcanzó una valoración superior a 1.000 millones.
Su consejero delegado, Rajiv Khemani, sostiene que la experiencia acumulada en el diseño de chips para Bitcoin facilitó la transición. También señala que reducir el consumo eléctrico es cada vez más importante tanto para la minería como para los grandes centros de datos de inteligencia artificial.
La actividad minera mantiene, pese a todo, algunos proyectos en Estados Unidos. Block, la empresa fundada por Jack Dorsey, presentó su máquina Proto Rig, aunque desde entonces apenas ha difundido nueva información. Bitdeer, con sede en Singapur, está invirtiendo 36 millones de dólares en una fábrica de Nevada y prevé producir allí hasta 10.000 equipos de minería al mes.
El escenario deja a Trump ante una contradicción: la expansión de la IA que Estados Unidos busca impulsar eleva el valor de los mismos recursos —electricidad, instalaciones y capacidad informática— que necesita para convertirse en el gran centro mundial de la minería de Bitcoin.











