OpenAI no saldrá a bolsa en 2026. Su consejero delegado, Sam Altman, considera que el próximo año no es un momento prudente para una oferta pública de venta (OPV) y sostiene que la compañía debe concentrarse antes en los riesgos asociados al desarrollo de una inteligencia artificial cada vez más potente. La cotización no llegaría, como pronto, hasta 2027.
La posición de Altman resulta especialmente relevante porque OpenAI ya presentó en junio, de forma confidencial, la documentación necesaria para preparar una posible salida a bolsa. La empresa, sin embargo, todavía no había fijado una fecha definitiva para debutar en los mercados.
La seguridad pasa por delante de la OPV
En una entrevista con Fortune, Altman explicó que la compañía tiene otras prioridades antes de plantearse la cotización. Entre ellas situó la seguridad de los sistemas de inteligencia artificial y la necesidad de evitar que el avance de esta tecnología termine escapando al control humano.
“Creo que es inaceptable asumir algo así como un diez por ciento de riesgo de que todo el mundo muera antes de que termine esta década”, afirmó el máximo responsable de OpenAI. Altman describió el momento actual como el inicio de una nueva fase para el sector, con un potencial de beneficios muy elevado, pero también con riesgos que, a su juicio, las empresas no pueden relegar.
El ejecutivo defendió además que las decisiones sobre el desarrollo de la IA no deberían implicar la posibilidad de que la humanidad pierda el control sobre su futuro. Sus declaraciones sitúan la gestión de estos riesgos como un factor que afecta directamente a los planes corporativos de OpenAI, incluida su eventual llegada al mercado bursátil.
La industria eleva el tono de sus advertencias
Las inquietudes de Altman no son aisladas. Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, y Elon Musk, cofundador de xAI, también plantearon el sábado la necesidad de ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial ante el aumento de los riesgos.
El debate tiene una particularidad: OpenAI, Anthropic y xAI compiten en la carrera por construir modelos cada vez más avanzados. Esa rivalidad dificulta que una sola compañía decida frenar por su cuenta, ya que cualquier movimiento de ese tipo podría dejar margen a sus competidores.
La preocupación cobró fuerza esta semana después de la salida de un investigador de Anthropic. El experto advirtió de que la IA podría destruir a la humanidad antes de que termine esta década y cuestionó la forma en que su empresa estaba gestionando los riesgos. Posteriormente, otro empleado de Anthropic estimó que la probabilidad de un escenario de ese tipo supera el 10% en los próximos diez años.
Anthropic también prepara una posible salida al mercado
El aplazamiento de OpenAI no significa que el sector haya abandonado sus planes de acudir a los mercados. Anthropic también trabaja en una posible OPV y, según la información disponible, su operación podría incluso superar la histórica salida a bolsa de SpaceX registrada a principios de este año.
Aquella operación permitió captar 86.200 millones de dólares, incluidas las acciones adicionales asignadas. En el caso de OpenAI, la documentación presentada de manera confidencial mantiene abierta la puerta a una futura cotización, pero las declaraciones de Altman descartan al menos por ahora que se produzca en 2026. La prioridad inmediata, según el ejecutivo, es abordar los riesgos de seguridad antes de dar ese paso.











