Los futuros del Nasdaq 100 caen un 1,6% este lunes, lastrados por las dudas sobre el ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y por el repunte del petróleo. Los contratos del S&P 500 retroceden un 0,7%, mientras un fondo cotizado que sigue a los grandes fabricantes de chips se deja un 5,4% antes de la apertura de Wall Street.
La cautela de los líderes de la IA golpea a las tecnológicas
La presión sobre los valores tecnológicos aumentó después de que Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, reclamara el sábado mayor prudencia en el desarrollo de los modelos de IA más avanzados. Sam Altman, máximo responsable de OpenAI, respaldó la propuesta, y Elon Musk, fundador de xAI, también afirmó que Amodei tenía razón.
El debate afecta a uno de los principales argumentos que han sostenido la subida de las empresas vinculadas a la IA. Los inversores dan por hecho que los modelos seguirán ganando capacidad con rapidez y que las compañías mantendrán inversiones de cientos de miles de millones de dólares en chips, centros de datos y otras infraestructuras.
Una eventual ralentización del desarrollo de los sistemas más avanzados podría poner bajo presión esas expectativas de crecimiento. El castigo se concentra por ahora en los fabricantes de semiconductores y en otras compañías que más se han beneficiado del auge de esta tecnología. En Asia, SoftBank, uno de los grandes inversores en OpenAI, registró su mayor caída en casi tres meses, mientras el índice surcoreano Kospi cerró con un descenso del 3,3%.
Sin embargo, todavía no está claro que las advertencias vayan a traducirse en una desaceleración significativa. Mohit Kumar, analista de Jefferies, considera que unas normas de seguridad más estrictas podrían establecer los límites del desarrollo sin detener necesariamente el avance de la IA.
La rivalidad entre Estados Unidos y China dificulta un freno coordinado
La posibilidad de que las principales empresas del sector reduzcan voluntariamente el ritmo de desarrollo también se enfrenta a la competencia geopolítica. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha restado importancia a los riesgos planteados por la IA y ha señalado que la mayor amenaza sería que el país perdiera la carrera frente a China.
Pekín, por su parte, calificó este lunes de alarmismo las advertencias de los ejecutivos estadounidenses. OpenAI y Anthropic afrontan así una tensión difícil de resolver: alertan sobre los riesgos de modelos cada vez más potentes, pero compiten entre sí y con las compañías chinas por el liderazgo del mercado mundial.
El petróleo eleva la presión sobre la inflación y los tipos
El segundo foco de preocupación procede del mercado energético. El Brent sube entre un 4% y un 4,5% y supera los 109 dólares por barril después de que Arabia Saudí cerrara por precaución el oleoducto East-West tras los últimos ataques en Oriente Medio.
El encarecimiento del crudo refuerza el temor a que la inflación siga siendo persistente. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años se acerca al 5% y el dólar avanza alrededor de un 0,4%, mientras los mercados asignan casi un 90% de probabilidad a una subida de tipos de la Reserva Federal este miércoles.
La semana también concentra decisiones del Banco de Inglaterra, el jueves, y del Banco de Japón, el viernes. En Reino Unido no se espera un incremento esta semana, aunque una subida en noviembre sigue siendo una posibilidad. En Europa, el miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo Peter Kazimir advirtió de que la institución volverá a actuar si la inflación lo exige, después de la subida de tipos aplicada la semana pasada.
Para las acciones tecnológicas de mayor crecimiento, la combinación resulta especialmente incómoda: las expectativas de expansión asociadas a la IA pierden fuerza al mismo tiempo que el petróleo amenaza con mantener elevada la inflación y endurecer la respuesta de los bancos centrales.










