La Fiscalía federal de Estados Unidos ha solicitado la confiscación de aproximadamente 61,2 millones de USDT vinculados presuntamente a la venta clandestina de petróleo iraní. Los fondos están distribuidos en diez direcciones de la red Tron y, según la demanda presentada el 14 de septiembre ante un tribunal federal de Nueva York, habrían beneficiado al Gobierno de Irán y a estructuras militares del país, incluida la Guardia Revolucionaria.
El procedimiento es de naturaleza civil y se dirige contra los activos digitales. Las autoridades sostienen que los tokens proceden de operaciones de comercialización de crudo y derivados del petróleo iraníes. Los USDT ya estaban inmovilizados: Tether bloqueó siete de las direcciones en junio de 2025 y las tres restantes en julio.
Un mecanismo que permite trasladar los fondos al control federal
La orden de incautación emitida esta semana autoriza ahora a los agentes federales a transferir el valor a la custodia del Gobierno estadounidense. Para ejecutar la operación, las autoridades dependen del control que Tether ejerce sobre su propia stablecoin.
Según la demanda, el emisor destruiría los USDT congelados y emitiría otros nuevos por el mismo importe. Estos serían enviados a una cartera física controlada por el FBI. El procedimiento permite a las autoridades pasar de la identificación en la cadena de bloques a la toma efectiva de los fondos sin necesidad de obtener las claves privadas de las carteras originales.
El caso vuelve a poner de relieve el papel de los emisores de stablecoins en las investigaciones financieras. A diferencia de otros criptoactivos, los USDT pueden quedar bloqueados por Tether cuando la compañía identifica direcciones relacionadas con actividades ilícitas o sancionadas.
Días antes de que se presentara la demanda sobre Irán, Tether afirmó que el Departamento de Justicia estadounidense había reconocido su colaboración en otra actuación, relacionada con más de 52 millones de dólares vinculados a Xinbi Guarantee, un supuesto mercado de blanqueo de capitales. La compañía asegura haber trabajado con más de 340 organismos policiales de 67 países y haber contribuido al bloqueo de más de 5.000 millones de dólares relacionados con actividades presuntamente ilícitas.
Una red de 1.500 millones de dólares que pasaba por Binance
Los 61,2 millones de USDT representan solo una parte de la trama descrita por los fiscales. La investigación identifica al menos siete direcciones conectadas entre sí, agrupadas bajo el nombre de “Entidad A”, que habrían recibido y distribuido más de 1.500 millones de dólares procedentes de supuestas ventas ilegales de petróleo iraní.
De acuerdo con la acusación, esas direcciones enviaron criptomonedas a Nobitex, una plataforma con actividad en Irán, y a intermediarios financieros de Oriente Medio que los investigadores consideran posibles estructuras de la Guardia Revolucionaria. La red también habría utilizado a Blessed Trust Limited y Hexa Whale Trading Limited, dos compañías constituidas en Hong Kong, para convertir los ingresos de las ventas de petróleo desde moneda fiduciaria a criptomonedas.
Los fondos se movieron después a través de cuentas de negociación en Binance. Blessed Trust se presentaba como una firma de gestión patrimonial o custodia de activos digitales, mientras que Hexa Whale se describía como intermediario de materias primas, según los fiscales.
La reconstrucción incluye además canales bancarios tradicionales de Estados Unidos. Una empresa no identificada habría enviado unos 37,15 millones de dólares a Hexa Whale mediante cuentas corresponsales estadounidenses entre marzo y abril de 2024. Esa misma compañía habría transferido otros 443,49 millones de dólares a Blessed Trust entre noviembre de 2024 y marzo de 2025. Estas operaciones forman parte de la red financiera investigada, pero no corresponden al importe de USDT objeto de la solicitud de confiscación.
Binance no está acusada de haber cometido irregularidades en este procedimiento. Su consejero delegado, Richard Teng, subrayó que la causa no se dirige contra la plataforma ni sostiene que haya actuado de forma ilícita. El directivo afirmó que Binance colaboró con las autoridades desde que tuvo conocimiento del asunto y que restringe o congela cuentas cuando detecta riesgos relacionados con sanciones o financiación ilícita, además de informar a los organismos competentes cuando procede.










