Standard Chartered considera que el token de Arbitrum, ARB, podría alcanzar los 10 dólares a finales de 2030. El objetivo, atribuido a Geoffrey Kendrick, responsable de investigación de activos digitales del banco británico, implicaría una revalorización superior al 7.000% frente a un precio actual situado en torno a 0,14 dólares.
La previsión se apoya principalmente en el papel que Arbitrum puede desempeñar en la tokenización de activos financieros tradicionales. Para Standard Chartered, la colaboración con Robinhood ofrece una primera señal de que la red puede convertirse en una infraestructura relevante para compañías financieras que quieran trasladar acciones y otros productos a una blockchain.
Robinhood Chain impulsa los ingresos del ecosistema
Robinhood lanzó en julio su propia blockchain, Robinhood Chain, construida con tecnología de Arbitrum. La red contempla, entre otros usos, la oferta de acciones tokenizadas y genera ingresos que se distribuyen parcialmente entre distintas partes del ecosistema de Arbitrum.
Robinhood cede el 10% de los ingresos netos del protocolo. De esa cantidad, el 8% se dirige a la tesorería de la DAO de Arbitrum y el 2% restante a un fondo para desarrolladores. El acuerdo ya ha tenido un impacto visible en las cuentas de la organización.
En julio, Robinhood Chain pagó aproximadamente 360.000 dólares en costes de licencia, una cifra que representó el 35% de los ingresos totales de la DAO de Arbitrum durante ese mes. Además, al ritmo actual, los ingresos vinculados a la red se encaminarían hacia los 5 millones de dólares en septiembre, más de cinco veces por encima del nivel previo a su lanzamiento.
Geoffrey Kendrick interpreta esta evolución como una muestra del potencial de Arbitrum para atraer a entidades financieras tradicionales. Según su análisis, el lanzamiento de Robinhood Chain demuestra que la red puede convertirse en una opción principal para las empresas que buscan llevar activos al entorno blockchain.
La tokenización, en el centro de la previsión
El escenario de Standard Chartered depende también de que la tokenización gane peso en los próximos años. El banco calcula que, a finales de 2028, podría haber alrededor de 4 billones de dólares en activos tradicionales registrados en blockchains.
La tesis del banco es que, si Arbitrum logra proporcionar una parte significativa de la infraestructura necesaria para sostener ese mercado, el efecto sobre ARB podría ser relevante. La previsión no se limita, por tanto, a la actividad actual de la red, sino que incorpora una expectativa de expansión del uso institucional de la tecnología.
El calendario de precios elaborado por Standard Chartered sitúa a ARB en 0,50 dólares a finales de 2026. Para 2027, el objetivo asciende a 1,50 dólares; en 2028 alcanzaría los 3,50 dólares y en 2029 llegaría a 6,50 dólares. La proyección culmina con los 10 dólares previstos para 2030.
Una proyección ligada a la adopción institucional
El banco presenta estos niveles como una previsión vinculada al crecimiento de la tokenización y a la capacidad de Arbitrum para captar actividad de compañías financieras. La contribución de Robinhood Chain constituye, por ahora, uno de los elementos concretos que Standard Chartered utiliza para respaldar ese escenario.
El comportamiento futuro de ARB dependerá, según esta tesis, de que ese tipo de colaboraciones se amplíe y de que el mercado de activos tokenizados alcance las dimensiones estimadas. La proyección de 10 dólares para 2030 es, por tanto, un objetivo del banco y no una garantía sobre la evolución del token.











