Elon Musk volvió a dejar abierta la posibilidad de que Tesla y SpaceX terminen integrándose en el futuro, aunque no anunció ningún plan concreto para fusionar ambas compañías. El empresario sostuvo que la colaboración entre las dos empresas se ha intensificado hasta tal punto que cada vez existen más áreas de solapamiento.
Musk no confirma la fusión, pero tampoco la descarta
La cuestión surgió durante la All-In Summit, donde Musk fue preguntado por si Tesla y SpaceX seguirán operando como compañías independientes. Su respuesta evitó comprometerse con una operación, pero introdujo de nuevo la hipótesis de una integración.
El empresario explicó que la cooperación entre ambas compañías se está produciendo en numerosos niveles y dejó la puerta abierta a que esa relación desemboque en una decisión corporativa distinta. No presentó un calendario ni detalló cómo se estructuraría una eventual fusión.
No es la primera vez que Musk plantea públicamente esa posibilidad. Antes de la salida a bolsa de SpaceX en junio ya habían circulado informaciones sobre conversaciones en torno a una posible unión con Tesla. El asunto también apareció durante la presentación de los resultados trimestrales de SpaceX.
En aquella ocasión, Musk señaló que el solapamiento entre las dos empresas era cada vez mayor y citó específicamente Terafab, el proyecto de fabricación de chips. Al mismo tiempo, remarcó que una operación de esa magnitud no podía abordarse en una llamada de resultados y que tendría que tramitarse mediante “el procedimiento adecuado”. La fusión, por tanto, no está confirmada.
Una relación empresarial y tecnológica cada vez más estrecha
Tesla y SpaceX ya mantienen vínculos operativos y financieros. Tesla posee una participación en SpaceX y ambas compañías firmaron a comienzos de este año un acuerdo marco para regular futuras colaboraciones.
SpaceX también figura entre los clientes de Tesla. La compañía aeroespacial adquiere, entre otros productos, baterías, soluciones energéticas y Cybertrucks. En sentido inverso, Tesla está incorporando tecnologías desarrolladas por otras empresas vinculadas a Musk.
Uno de los ejemplos es Grok, el modelo de inteligencia artificial de xAI, que se está integrando en los vehículos de Tesla. Según Musk, esta tecnología también tendrá un papel en la inteligencia digital del robot humanoide Optimus.
La red de satélites Starlink, operada por SpaceX, es otro de los puntos de contacto. Está previsto que se incorpore al Cybercab y que, más adelante, esté disponible en una parte más amplia de la flota de Tesla. Musk considera que disponer de conexiones fiables a internet es relevante para que los robotaxis puedan funcionar de forma autónoma en distintos lugares.
Terafab y el próximo Roadster amplían los puntos de contacto
Entre los proyectos con mayor potencial de solapamiento se encuentra Terafab. Musk lo presenta como una pieza importante para aumentar la capacidad de producción de sus empresas y ya ha advertido de que Tesla podría tener dificultades para escalar la fabricación de Optimus si no cuenta con ese proyecto.
SpaceX también podría participar en el nuevo Roadster de Tesla, cuya presentación está prevista para el 1 de octubre. Musk ha mencionado la posibilidad de incorporar tecnología de cohetes al deportivo, incluidos propulsores que, en teoría, permitirían que el vehículo flotara durante un breve periodo o se elevara del suelo.
Por ahora, Tesla y SpaceX continúan siendo compañías separadas. Las declaraciones de Musk reflejan, sin embargo, una colaboración cada vez más amplia y mantienen abierta una integración formal, sin que exista por el momento una decisión anunciada al respecto.












