Bitcoin ha vuelto a caer con fuerza y se mueve en torno a los 75.000 dólares, después de haber alcanzado recientemente un máximo local de 82.000 dólares. El retroceso se aceleró tras el rechazo, por ahora, de la CLARITY Act en Estados Unidos, una iniciativa legislativa que buscaba establecer un marco jurídico más definido para el sector de las criptomonedas.
El movimiento deja al mercado digital bajo presión. Ayer, el precio de Bitcoin todavía se situaba por encima de los 77.000 dólares, pero desde entonces ha profundizado su descenso. La evolución refleja, según los datos recogidos por TradingView, un deterioro del comportamiento a corto plazo y un aumento de la presión bajista.
El Senado frena por ahora la CLARITY Act
La CLARITY Act es presentada como el mayor proyecto de ley sobre criptomonedas impulsado hasta ahora en Estados Unidos. Su objetivo principal era aportar claridad sobre el estatus jurídico de los activos digitales, en un contexto en el que algunas clasificaciones y cuestiones regulatorias todavía no están completamente definidas.
El texto pretendía reducir parte de esa incertidumbre y ofrecer una mayor seguridad jurídica para el desarrollo y la inversión en el sector. Su rechazo deja pendiente la aprobación de una legislación integral sobre criptomonedas en Estados Unidos, una expectativa que había contribuido a sostener el interés del mercado.
Entre los argumentos utilizados por los senadores que votaron en contra figura la insuficiencia de las disposiciones éticas del proyecto. La senadora Elissa Slotkin explicó en una publicación que votó contra la iniciativa porque consideraba demasiado débiles esas medidas, y vinculó su posición con los ingresos obtenidos por Donald Trump, sus hijos y miembros de su gabinete en el ámbito de las criptomonedas.
Los detractores de la ley también sostienen que el Gobierno no dispondría de herramientas suficientes para combatir la financiación del terrorismo y el blanqueo de capitales mediante activos digitales. La votación, por tanto, no solo pone de manifiesto las dificultades para aprobar el marco regulatorio, sino también la división política en torno a sus mecanismos de control.
La decisión de la Reserva Federal, en el centro del mercado
La atención de los inversores se desplaza ahora hacia la decisión de tipos de interés de la Reserva Federal. El mercado asigna una probabilidad superior al 90% a una subida, de acuerdo con la información citada de CME Group. El resultado se considera ampliamente descontado, aunque la decisión seguirá siendo el principal acontecimiento de la jornada para los mercados.
El movimiento de Estados Unidos se enmarca en un entorno internacional de endurecimiento monetario. El Banco Central Europeo anunció una subida la semana pasada y también se espera un incremento de los tipos en Japón. De producirse, los tipos del Banco de Japón alcanzarían su nivel más alto en 30 años.
El encarecimiento del dinero introduce presión sobre los activos de riesgo, entre ellos Bitcoin, al tiempo que modifica las condiciones de financiación. La fuente relaciona este cambio con el aumento de la demanda de capital asociado a la inversión en infraestructura física vinculada a la revolución de la inteligencia artificial.
El petróleo añade incertidumbre a las perspectivas
El petróleo constituye otro foco de tensión para los mercados. Desde la guerra con Irán, el crudo ha superado por segunda vez los 100 dólares por barril, una evolución que favorece el aumento de la inflación, de las expectativas de inflación y de los rendimientos de los bonos.
Ese escenario puede convertirse en un factor imprevisible para Bitcoin, las acciones y el oro. La reapertura del estrecho de Ormuz tras un eventual acuerdo de paz, apunta la fuente, podría aliviar de forma significativa la presión sobre los mercados. Hasta entonces, el rechazo de la CLARITY Act y la combinación de tipos más altos y petróleo caro mantienen al mercado de Bitcoin en una posición vulnerable.











