Bitcoin ha subido algo más de un 1% en las últimas 24 horas y se ha situado por encima de los 76.500 dólares, en un movimiento que contrasta con la presión registrada en los mercados bursátiles tras la última decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos.
El avance se produce después de que el banco central estadounidense aprobara una subida de los tipos de interés. La decisión no sorprendió al mercado, ya que estaba ampliamente descontada, pero mantiene abierto el debate sobre la trayectoria que seguirá la política monetaria durante los próximos meses.
Bitcoin avanza pese al endurecimiento monetario
En condiciones normales, unos tipos más altos suelen ejercer presión sobre los activos considerados de mayor riesgo, entre ellos Bitcoin. El encarecimiento de la financiación y el aumento de la rentabilidad de otros activos pueden reducir el atractivo de las inversiones más volátiles.
La reacción de la criptomoneda ha sido, sin embargo, positiva. Bitcoin se mantiene dentro de una zona situada aproximadamente entre los 76.000 y los 80.000 dólares, pese a un contexto que, en principio, resulta desfavorable para el mercado de criptoactivos.
La subida de tipos ya estaba incorporada a las expectativas de los inversores, un factor que puede haber limitado su impacto inmediato. Aun así, el movimiento de Bitcoin llama la atención porque se produce mientras las bolsas acusan la presión derivada de la decisión de la Fed.
La inflación mantiene la incertidumbre sobre la Fed
El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, señaló que la inflación sigue siendo demasiado elevada y no descartó nuevas subidas de tipos. La cuestión central para los mercados es ahora si el incremento aprobado representa un ajuste aislado o el comienzo de un nuevo ciclo de endurecimiento monetario.
El escenario inflacionista sigue marcado por varios elementos. El índice de precios al consumo de agosto se situó en el 3,4%, mientras que el precio del petróleo supera los 100 dólares por barril. La fuente también apunta al ciclo de inversión en inteligencia artificial como otra posible fuente de presión sobre los precios.
El problema, según el análisis recogido, es que las subidas de tipos afectan especialmente a segmentos de la economía que ya atraviesan dificultades, pero no aumentan la oferta de petróleo ni necesariamente frenan la inversión en inteligencia artificial. Esa limitación complica la capacidad de la política monetaria para contener determinadas presiones inflacionistas.
Trump mantiene su presión sobre los tipos
La decisión de la Reserva Federal tampoco encaja con la posición defendida por Donald Trump, que lleva meses reclamando una reducción de los tipos de interés. Trump sostiene que Estados Unidos, como la mayor economía del mundo, debería contar también con unos costes de financiación más bajos.
Su argumento parte de la comparación con Europa, donde los tipos son inferiores pese a que Estados Unidos se considera un destino más seguro para el capital. La rentabilidad que exigen los inversores, no obstante, no depende únicamente de la fortaleza de una economía. También influye la oferta de deuda pública, es decir, el volumen de bonos del Estado disponible en el mercado.
Por ahora, la resistencia de Bitcoin ante la subida de tipos se interpreta como una señal de fortaleza y como una muestra de que vuelve a existir demanda por la criptomoneda. Queda por comprobar si esa capacidad de mantenerse por encima de los 76.000 dólares se prolonga si la Reserva Federal confirma nuevos incrementos.










