El Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes de Estados Unidos ha dado su primer gran respaldo a un marco fiscal específico para los activos digitales, aunque el avance deja sin resolver dos reclamaciones centrales del sector: una exención más amplia para los pagos cotidianos con criptomonedas y el aplazamiento de la tributación de las recompensas obtenidas mediante staking y minería.
El comité aprobó por 38 votos a favor y 5 en contra la propuesta H.R. 10357, conocida como Ley de Certeza Fiscal de los Activos Digitales, y la remitió al pleno de la Cámara. La votación se produjo después de que los legisladores adoptaran el texto alternativo presentado por el presidente del comité, Jason Smith.
La iniciativa aborda varios ámbitos de la actividad cripto: pagos, monedas estables, negociación, préstamos, staking y minería. Los grupos del sector recibieron el resultado como un paso relevante, pero advirtieron de que el proyecto todavía no incorpora todas sus prioridades y podría ser modificado antes de una eventual aprobación definitiva.
Una desgravación limitada para las comisiones de red
Uno de los cambios más concretos afecta al uso de activos digitales para pagar comisiones de red y de transacción. El proyecto eliminaría el reconocimiento de ganancias o pérdidas cuando se utilicen activos digitales para abonar comisiones elegibles de hasta 10 dólares. La medida se aplicaría a las operaciones realizadas después del 31 de diciembre de 2027.
La disposición responde a una particularidad del tratamiento fiscal estadounidense, que considera los activos digitales como propiedad. En la práctica, utilizar criptomonedas para pagar una comisión de una cadena de bloques puede constituir una transmisión sujeta a tributación, incluso cuando el importe sea reducido.
La propuesta, sin embargo, no crea una exención general para las compras pequeñas realizadas con criptomonedas. En el caso de las comisiones de transacción, por regla general el activo utilizado para pagarlas deberá ser del mismo tipo que el empleado en la operación subyacente.
Alison Mangiero, directora de estrategia y responsable de política estadounidense del Crypto Council for Innovation, considera que el voto marca un momento histórico, pero sostiene que el Congreso aún debería ampliar el régimen de minimis para las operaciones ordinarias con activos digitales. La organización también reclama cambios en el momento en que deben declararse los ingresos procedentes del staking y la minería.
El staking seguirá tributando antes de la venta de los tokens
El texto establecería que los ingresos derivados de actividades de validación de activos digitales tienen la consideración de renta ordinaria. También fijaría reglas para determinar dónde se generan esos ingresos, atendiendo a la ubicación del contribuyente o de la operación empresarial correspondiente.
Además, permitiría que determinados fondos de inversión con estructura fiduciaria realicen staking sin perder su condición fiscal únicamente por llevar a cabo esa actividad.
La principal demanda pendiente es el aplazamiento de la tributación. Algunas propuestas anteriores planteaban que mineros y validadores pudieran reconocer los nuevos tokens como ingreso solo cuando los vendieran. La versión aprobada por el comité no incluye esa posibilidad.
La diferencia puede ser relevante para operadores que reciben recompensas en tokens, pero no dinero en efectivo. Si la obligación fiscal nace en el momento de la recepción, el contribuyente puede tener que pagar impuestos antes de vender los activos y queda expuesto a una caída de su precio entre ambos momentos.
El proyecto también extendería a los activos digitales las reglas de venta ficticia y de venta constructiva, que actualmente se aplican a valores y otros instrumentos financieros. Con ello se cerrarían estrategias fiscales que siguen disponibles en el mercado cripto porque las criptomonedas, en general, han quedado fuera de esas normas.
Más reglas para stablecoins, préstamos y organizaciones DAO
La propuesta contempla un tratamiento específico para determinadas monedas estables vinculadas al dólar estadounidense y una elección contable simplificada para activos digitales ampliamente negociados. También incluye puertos seguros para determinadas operaciones de préstamo, valoración a precios de mercado para operadores y agentes elegibles, y reglas más sencillas para algunas donaciones benéficas.
El comité presenta estas medidas como un intento de acercar el tratamiento de los activos digitales al de instrumentos financieros tradicionales. El paquete también encarga al Tesoro estadounidense que publique, en un plazo de 12 meses, orientaciones sobre la fiscalidad de entidades extranjeras vinculadas a organizaciones autónomas descentralizadas (DAO).
Ese desarrollo podría incluir mecanismos para que determinadas fundaciones se reorganicen como sociedades nacionales y posibles puertos seguros temporales para entidades creadas antes del 14 de septiembre. Miles Jennings, responsable de política y asesor jurídico de a16z crypto, señaló que la medida puede aportar mayor claridad a los emprendedores y facilitar el retorno a Estados Unidos de fundaciones del sector mediante estructuras fiscales domésticas.











