El rechazo del Senado de Estados Unidos a una votación clave sobre la CLARITY Act ha dado a Stani Kulechov, fundador de Aave, un argumento para defender una nueva vía de expansión de las finanzas descentralizadas: crear productos de uso masivo hasta que el sector resulte demasiado relevante para ser ignorado por Washington.
La Cámara Alta bloqueó el 15 de septiembre la moción para avanzar con H.R. 3633, el proyecto federal sobre la estructura de los mercados de activos digitales. La votación terminó con 49 votos a favor y 50 en contra. Como eran necesarios tres quintos de la Cámara, el resultado impidió que el texto siguiera de inmediato hacia su debate en el pleno. No fue una votación definitiva sobre la ley ni eliminó las competencias que los reguladores ya tienen.
Unos 46 minutos después, Kulechov publicó en X que las finanzas descentralizadas debían responder construyendo productos que quisieran millones de personas y volviéndose “demasiado importantes para ignorarlas”. Llamó a esa estrategia “la vía Uber”. La comparación describe una forma de ganar peso político mediante la adopción, no una supuesta capacidad de la popularidad para cambiar la legislación.
De la cartera cripto a una aplicación financiera
Aave Labs está desarrollando una capa de productos orientados al consumidor para que ahorrar en activos digitales se parezca más a utilizar una aplicación financiera convencional que a manejar una cartera de criptomonedas. El diseño permite registrarse con correo electrónico o teléfono y contraseña, además de ofrecer claves de acceso opcionales.
Las cuentas inteligentes pueden asumir las comisiones de red, agrupar varias operaciones y exigir que el usuario autorice previamente las direcciones a las que podrán enviarse fondos. También pueden trasladar automáticamente las monedas estables recibidas a una bóveda para que empiecen a generar rendimiento, sin que sea necesaria otra acción.
La comodidad introduce, sin embargo, una infraestructura identificable alrededor del protocolo. Aave afirma que la aplicación mantiene la autocustodia, pero el componente de firma cifrado mediante contraseña y autenticación se almacena en sus sistemas. Para recuperar el acceso desde un dispositivo perdido, el material cifrado de la clave privada se divide entre CoinCover y Aave. La recuperación requiere verificación biométrica y un código de un solo uso.
Esto no demuestra que Aave Labs pueda reconstruir unilateralmente una clave, incautar fondos o revertir una transacción en la cadena de bloques. La compañía también advierte de que perder todas las credenciales y opciones de recuperación puede provocar el bloqueo permanente del acceso. Pero sí revela un perímetro operativo formado por la autenticación, los sistemas de respaldo y las listas de direcciones autorizadas.
El crecimiento institucional también crea puntos de control
La estrategia se extiende al mercado institucional mediante Aave Horizon, que permite a determinados prestatarios utilizar valores tokenizados y otros activos del mundo real como garantía para obtener préstamos en monedas estables. La liquidez puede ser aportada por cualquiera, mientras que el acceso al colateral está deliberadamente restringido.
Los emisores incorporan los activos, verifican a los inversores y gestionan las listas de carteras autorizadas. LlamaRisk analiza los activos y mantiene o recomienda parámetros como las ratios préstamo-valor, los umbrales de liquidación y los límites de suministro o endeudamiento. Chainlink aporta la valoración del patrimonio neto en la cadena, mientras los contratos inteligentes ejecutan las operaciones.
Este reparto puede facilitar la entrada de gestoras, emisores e inversores cualificados sin abandonar los controles de cumplimiento. También amplía el grupo de empresas con intereses directos en que Estados Unidos permita el crédito respaldado por activos tokenizados. La contrapartida es que las funciones reguladas quedan asociadas a actores concretos: emisores, proveedores de riesgo, validadores de precios y operadores de infraestructuras.
Una investigación de Aave Labs publicada en junio de 2026 plantea además una arquitectura para financiar valores tokenizados, operaciones con pacto de recompra y préstamo de valores mediante una estructura de centros y ramificaciones. Un único núcleo ofrecería más profundidad de liquidez, mientras varios núcleos permitirían separar estructuralmente los riesgos por tipo de activo. Las ramificaciones podrían incorporar reglas de conocimiento del cliente, elegibilidad de activos y ubicación geográfica.
Se trata de una propuesta, no de una red completa ya desplegada. Su importancia está en que muestra que la expansión institucional no elimina las funciones reguladas: las convierte en parámetros de software y responsabilidades asignadas.
El rechazo de la ley no borra el marco vigente
La derrota de la CLARITY Act dejó sin recorrido legislativo inmediato al proyecto, pero no creó un vacío jurídico. La Comisión de Bolsa y Valores puede aplicar la legislación federal cuando un activo o una estructura tenga la consideración de valor. Una declaración condicional de su personal sobre determinadas interfaces autocustodiadas señala que aspectos como la captación de clientes, el encaminamiento de órdenes, las comisiones, las configuraciones predeterminadas y la información ofrecida pueden ser relevantes.
La Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas conserva sus competencias contra el fraude y la manipulación en mercados al contado de materias primas digitales, además de su autoridad sobre los derivados. FinCEN aplica un análisis basado en la actividad: desarrollar software no convierte por sí solo a alguien en transmisor de dinero, pero operar un servicio que recibe y transmite valor puede activar obligaciones contra el blanqueo de capitales. Las normas estatales añaden requisitos que varían según la jurisdicción y la actividad.
El plan de Kulechov puede, por tanto, ampliar la base política de Aave con ahorradores, emisores, entidades financieras y empresas. Pero la adopción no determina si un activo es un valor, si una operación es un derivado o si un servicio necesita licencia. Puede hacer que Aave tenga más influencia sobre qué se regula y cómo, mientras los puntos de contacto más visibles —las aplicaciones, los emisores, los proveedores de recuperación y los centros autorizados— concentran la atención de los supervisores.







