El Nasdaq y el S&P 500 recuperaron terreno en Wall Street pese al temor a que la Reserva Federal mantenga los tipos de interés elevados durante más tiempo. El rebote llegó después de la reacción negativa inicial a la decisión del banco central estadounidense y estuvo impulsado, sobre todo, por los valores vinculados a la inteligencia artificial.
El mercado cambia de tono tras la decisión de la Fed
Los futuros de la Bolsa estadounidense avanzaban con cautela el viernes por la mañana. Los contratos sobre el Dow Jones subían ligeramente, mientras que los del S&P 500 y el Nasdaq 100 registraban avances algo mayores. El movimiento prolongaba la recuperación de la sesión anterior, cuando los principales índices lograron revertir el nerviosismo provocado por la Reserva Federal.
El miércoles, el banco central elevó los tipos de interés en 0,25 puntos porcentuales. Se trató de la primera subida en tres años y la Fed dejó abierta la posibilidad de aplicar otro incremento más adelante este año. La reacción inicial fue negativa, pero el sentimiento cambió con claridad el jueves.
El Dow Jones ganó 316 puntos, mientras que el S&P 500 avanzó un 1,1% y el Nasdaq Composite se revalorizó un 1,7%. El índice de semiconductores también subió más de un 3%, una señal del protagonismo que volvió a asumir el segmento tecnológico.
La inversión en inteligencia artificial mantiene el pulso tecnológico
La fortaleza de la tecnología sugiere que los inversores están dispuestos, por ahora, a mirar más allá de unos tipos más altos, el encarecimiento del petróleo y la persistencia de la inflación. La narrativa de la inteligencia artificial continúa pesando más que esos riesgos en una parte relevante del mercado.
La tesis se apoya en el gasto de los grandes proveedores de servicios en la nube. Mientras estas compañías mantengan sus inversiones en chips, centros de datos, energía y capacidad de computación, los inversores seguirán esperando crecimiento de beneficios en las grandes tecnológicas.
Brian Levitt, de Invesco, explicó a CNBC que, en su opinión, este ciclo probablemente no terminará por unos tipos oficiales algo más altos o por un petróleo más caro. A su juicio, el escenario cambiaría si se deteriorase la apuesta empresarial por la IA: por ejemplo, si un gran proveedor de nube recortara sus inversiones o si el mercado concluyera que el desembolso destinado a esta tecnología no genera una rentabilidad suficiente.
La trayectoria de los tipos sigue siendo el principal riesgo
El repunte no elimina la incertidumbre sobre la política monetaria. Varios responsables de la Reserva Federal intervendrán este viernes y los inversores buscarán más detalles sobre la decisión unánime del miércoles y sobre la posibilidad de una nueva subida este año.
La cuestión central es si la Fed ha querido enviar un mensaje puntual para demostrar que mantiene la inflación bajo control o si está iniciando un nuevo ciclo de endurecimiento monetario. El mercado puede absorber una subida aislada, pero una sucesión de aumentos resultaría más difícil de digerir, especialmente si el petróleo permanece por encima de los 100 dólares y los tipos a largo plazo continúan elevados.
Además, el balance semanal de Wall Street todavía refleja cautela. El Dow Jones acumula una caída de alrededor del 1,5% y se encamina a encadenar su tercera semana consecutiva de pérdidas. El S&P 500 permanece ligeramente en negativo, mientras que el Nasdaq es el único de los grandes índices que registra ganancias semanales. La bolsa sigue dividida entre la presión de los tipos y el petróleo y el apoyo que aún recibe de las compañías relacionadas con la inteligencia artificial.








