Ethereum ha elevado de 60 millones a 200 millones el límite de gas por bloque en una prueba de la próxima actualización Glamsterdam, un cambio orientado a aumentar la capacidad de la red y a procesar más operaciones de forma simultánea. El valor utilizado en el ensayo todavía no está decidido para la red principal.
Una prueba con bloques de mayor capacidad
El límite de gas determina cuánto trabajo computacional puede incluir Ethereum en cada bloque. Al elevarlo hasta 200 millones, los desarrolladores han creado espacio para incorporar un volumen mayor de pagos, compraventas de tokens y otras transacciones dentro de una misma unidad de procesamiento.
El software de Ethereum desarrollado por Nethermind superó además 2.302 pruebas de rendimiento. En una de ellas procesó 570.700 millones de gas durante tres minutos y quince segundos. Esta cifra corresponde al rendimiento del software en el entorno de prueba, no a la velocidad que pueda alcanzar la red completa de Ethereum.
Glamsterdam también introduce cambios en la forma de preparar y verificar las operaciones. Los ordenadores reciben por adelantado información sobre las cuentas y los datos que necesitará un bloque. Con esos elementos disponibles antes de su procesamiento, pueden recuperar la información con antelación y comprobar varias transacciones al mismo tiempo. En la situación actual, una parte más importante de ese trabajo se realiza de manera secuencial.
Más capacidad, pero también bloques más exigentes
Una mayor cantidad de espacio por bloque puede permitir que Ethereum absorba más actividad antes de que los usuarios tengan que competir por una inclusión rápida de sus transacciones. Según la explicación de la prueba, esto podría ayudar a contener subidas pronunciadas de las comisiones durante periodos de elevada demanda.
El aumento de capacidad también plantea un problema técnico. Los bloques más grandes contienen más datos y resultan más pesados de verificar. Eso puede elevar la dificultad y el coste para los participantes con equipos más pequeños que quieran seguir contribuyendo al funcionamiento de la red.
Por ese motivo, la actualización no se limita a ampliar el tamaño operativo de los bloques. En el entorno de pruebas, los validadores disponen de más tiempo para recibir y verificar volúmenes superiores de datos: el periodo pasa de aproximadamente dos segundos a unos nueve.
Sepolia será el siguiente paso
El próximo hito de Glamsterdam está previsto, por ahora, para el 6 de octubre. Ese día la actualización debería desplegarse en Sepolia, una red pública de pruebas que permitirá a los desarrolladores comprobar el comportamiento de sus aplicaciones bajo las nuevas reglas.
La fecha aún debe confirmarse de forma definitiva. También queda pendiente decidir si el límite de 200 millones de gas se mantendrá cuando Glamsterdam llegue a la red principal. Por ahora, se trata de una configuración experimental utilizada para evaluar cómo responde el software de Ethereum ante bloques con una capacidad muy superior.












