Los ETF al contado de Bitcoin en Estados Unidos recibieron el viernes 433 millones de dólares netos, en una sesión que devolvió fuerza compradora al mercado de criptomonedas pese al bloqueo de la CLARITY Act en el Senado y a la subida de tipos de la Reserva Federal. Los fondos de Ethereum también registraron entradas relevantes, con 143,8 millones de dólares en conjunto.
El flujo hacia los productos vinculados a Bitcoin estuvo concentrado principalmente en Fidelity y BlackRock. El fondo FBTC, de Fidelity, captó alrededor de 311 millones de dólares, mientras que el IBIT de BlackRock sumó unos 108 millones. En el caso de Ethereum, BlackRock lideró las entradas con aproximadamente 114 millones de dólares y Fidelity aportó cerca de 26 millones.
Bitcoin recupera los 80.000 dólares
La llegada de capital a los ETF coincidió con una recuperación marcada de las cotizaciones. Bitcoin volvió a superar el viernes los 80.000 dólares, su nivel más alto en unas dos semanas, y llegó a subir más de un 5% frente al cierre de la sesión anterior.
En total, los ETF al contado de Bitcoin y Ethereum canalizaron casi 577 millones de dólares hacia el mercado cripto en una sola jornada. La coincidencia entre el repunte del precio y el aumento de la demanda a través de fondos cotizados apunta a un cambio rápido en el ánimo de los inversores, al menos en el corto plazo.
El movimiento resulta especialmente significativo después de una semana complicada. El Senado estadounidense no consiguió aprobar la CLARITY Act tras una votación de 49 votos a favor y 50 en contra. El proyecto buscaba definir con mayor precisión el reparto de competencias sobre la supervisión del mercado de criptomonedas en Estados Unidos.
El revés legislativo no frena a los reguladores
El segundo contratiempo llegó de la mano de la Reserva Federal, que elevó los tipos de interés en 0,25 puntos porcentuales, hasta una horquilla del 3,75% al 4,00%. Se trató de la primera subida desde 2023. Según la Fed, la inflación continúa siendo demasiado elevada.
Un entorno de tipos más altos suele presionar a los activos de riesgo, entre ellos las criptomonedas. El atractivo relativo de inversiones consideradas más seguras aumenta y el coste de financiación se encarece. Sin embargo, Bitcoin logró recuperar con rapidez las pérdidas acumuladas durante la semana y aceleró el avance el viernes.
Parte de la mejora del sentimiento se atribuye a las señales procedentes de los reguladores estadounidenses. La Securities and Exchange Commission (SEC) anunció el jueves un régimen temporal que permitirá a determinadas plataformas de negociación ofrecer, bajo ciertas condiciones, acciones tokenizadas en blockchain.
Paul Atkins, presidente de la SEC, presentó la medida como una vía para acercar los mercados de capitales estadounidenses a la tecnología blockchain mientras se prepara una regulación definitiva. La iniciativa no sustituye a una ley del Congreso, pero alimenta la expectativa de que puedan producirse avances regulatorios incluso sin la aprobación inmediata de la CLARITY Act.
La legislación sigue siendo la pieza pendiente
La Commodity Futures Trading Commission (CFTC) también remitió a la Casa Blanca una nueva propuesta de normas para el mercado cripto después del bloqueo parlamentario. El contenido del documento todavía no se ha hecho público y debe ser evaluado antes de que el proceso pueda continuar.
El revés de la CLARITY Act, por tanto, no ha desaparecido. Una ley aprobada por el Congreso continúa siendo relevante para establecer reglas amplias y duraderas. El propio Atkins ya había señalado que la legislación resulta necesaria para contar con un marco estable a largo plazo.
A corto plazo, no obstante, el mensaje para el mercado ha cambiado. La actividad de la SEC y la CFTC, unida al rebote de Bitcoin y a las entradas millonarias en los ETF, permitió cerrar la semana con un sentimiento más favorable pese a los obstáculos políticos y monetarios.











